Gobiernos agudizan alta contaminación en la región Tula – Tepeji

. Según lo denunció el Comité Ecológico Atotonilli y el Centro de Derechos Humanos Económicos, Sociales y Culturales, A.C. (Cedhecsu) de Atotonilco de Tula, los gobiernos Federal, de Hidalgo y de este municipio están “más preocupadas” por los vínculos políticos y sociales de los dirigentes de los movimientos ambientalistas en la región, sin resolver el fondo del problema ecológico de la zona “y olvidan lo sustancial: el derecho al medio ambiente sano, a la salud y a la vida de la población”, señalaron.

Por Desde Abajo


Caleras Beltrán. (Foto: Cortesía)

Pachuca.- Las autoridades ambientales y de salud a nivel Federal, Estatal y Municipal son las principales responsables de la fuerte contaminación que padece la región de Atotonilco de Tula, pues se han dedicado a favorecer a las empresas de la región, sobre todo aquellas que son las más grandes y contaminantes.

Según lo denunció el Comité Ecológico Atotonilli y el Centro de Derechos Humanos Económicos, Sociales y Culturales, A.C. (Cedhecsu) de Atotonilco de Tula, los gobiernos Federal, de Hidalgo y de este municipio están “más preocupadas” por los vínculos políticos y sociales de los dirigentes de los movimientos ambientalistas en la región, sin resolver el fondo del problema ecológico de la zona “y olvidan lo sustancial: el derecho al medio ambiente sano, a la salud y a la vida de la población”, señalaron.

“Ante el caso omiso por parte de las instancias ambientales”, el 27 de mayo pasado, vecinos y activistas del municipio bloquearon la entrada principal de la empresa Caleras Beltrán S.A de C.V., calificada por los ambientalistas como una de las más peligrosas por sus altas emisiones de coque, que es un combustible obtenido como parte final en la refinación del petróleo y que contiene metales pesados.

Tras los hechos, se instaló una mesa de negociación entre una comisión de ocho vecinos de Atotonilco, Caleras Beltrán y el gobierno del Estado, quien envió representantes de las secretarías de Obras Públicas, de Planeación y Desarrollo Regional y del Consejo Estatal de Ecología (Coede).

No obstante, la administración de Caleras Beltrán interpuso, al mismo tiempo que aceptó el diálogo con los inconformes, una averiguación previa contra una decena de vecinos involucrados en dicha acción, “presuntamente por agresiones, robo y daño en propiedad”.

“De dichas averiguaciones no se tiene mayor información, sin embargo está latente que se sigan integrando y continúen el proceso jurídico propio de estos casos. Este caso se ha planteado ante la mesa de negociación establecida, sin que hasta la fecha se tenga respuesta clara sobre dichas acciones penales”, señaló la comisión negociadora representativa de vecinos de Atotonilco de Tula.

Hasta el momento, sólo se han tenido dos reuniones en la sede del gobierno estatal: una el 3 de junio y otra el 27 de mayo pasados, constantemente diferidas por parte del Gobierno Estatal y Federal. “Así ocurrió con siguiente reunión, prevista para el viernes 4 de julio pasado, que fue cancelada y hasta ahora no se tiene fecha definida para la realización de la misma”, denuncian.

Por su parte, Caleras Beltrán propuso un “plan de restauración y protección ambiental”, con el objetivo de disminuir el uso de coque como combustible. Además, propone instalar colectores más eficientes y reducir el uso del coque al 50% en un año y al 30% de uno a 3 años.

“La principal inconformidad de la población se refiere a la no aceptación de un año como corto plazo para la reducción de uso de coque. Se tiene pendiente otra reunión en la sede del gobierno del Estado, donde la empresa haga otra propuesta de reducción de plazos; en la que estén presentes los delegados estatales de Semarnat, Profepa y representación de la Secretaría de Salud Estatal. Otra de las inconformidades de la población y de la comisión representativa por parte de los vecinos, es la poca seriedad de los autoridades Estatales en cuanto al cumplimiento de las citas y compromisos firmados en las minutas y la misma actitud de las dependencias Federales ante las denuncias formales hechas”, acusaron.

40 años de contaminación

El municipio de Atotonilco de Tula, forma parte de la Región Tula-Tepeji-Apaxco, ubicada al suroeste de Hidalgo, considerada desde el año 2005 como la región “más contaminada del mundo” según la ONU. Ahí “se violan gravemente el derecho a un medio ambiente sano, el derecho a la salud y en últimas a la vida”, declara el Comité negociador de vecinos de Atotonilco.

Aunque la contaminación ambiental tiene ya cerca de cuatro décadas en la región, y ha provocado estragos en la salud y vida de la población, este problema se ha agudizado en los último dos años por el incrementos en la emisión por parte de las industrias instaladas en al región de miles de toneladas anuales de bióxido de carbono, entre otros contaminantes; se ha agudizado también con la quema de coque por parte de las cementeras y caleras especialmente en Atotonilco de Tula.

El caso más grave –advierten-, es el de Caleras Bertrán, S.A. de C.V. cuyo uso de coque como combustible es de manera tan deficiente que gran parte del material que despide en el ambiente tiene grandes porcentajes de azufre. Esto evidentemente va directamente a los pulmones y neuronas que ocasionará lesiones a mediano y largo plazo, según lo demuestran los resultados de análisis químico de muestras de polvo recopiladas en las cercanías de la planta, del análisis solicitado por el Centro de Derechos Humanos Económicos Sociales y Culturales, A.C, el 31 de marzo del 2008 .

“Caleras Bertrán, al violar el derecho a un medio ambiente sano, el derecho a la salud y a la vida, está violando el artículo 4º.Constitucional, el artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos; varios artículos de la Convención de los Derechos de los niños de la ONU; la Ley General de Equilibrio y Protección al Ambiente; la Norma Oficial Mexicana 085-SEMARNAT-1994; los artículos 8-10, 15, 41 y 42 de la Ley de la Juventud del Estado de Hidalgo; entre otros instrumentos legales nacionales e internacionales”.

El Comité Ecológico Atotonilli ha luchado contra la contaminación ambiental en el municipio, especialmente contra la que genera Caleras Bertrán desde hace 6 años ante las instancias ambientales municipales, Estatales y Federales.

De manera particular ha intensificado su lucha los últimos dos años, desde que la empresa inicio la quema de coque como combustible. A estose han sumado el movimiento social Conciencia Ciudadana y el Centro de Derechos Humanos Económicos, Sociales y Culturales, A.C.

Tanto el Comité Atotonilli y el Cedhescu han hecho las debidas denuncias ante las instancias ambientales en los tres órdenes de gobierno sin que hasta la fechase hayan dado solución eficaz al problema.

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