Periodismo

¿Qué hace una organización inglesa ocupando México como base para criticar a Cuba? Lo sabremos cuando el Institute War and Peace Reporting (IWPR) finalice su “Informe sobre la situación de la libertad de expresión en Cuba” a realizarse este miércoles trece de marzo en el Museo de Memoria y Tolerancia de la Ciudad de México.

Si vale encontrar una explicación a la interrogante, cabe decir que la tarea del IWPR es totalmente alevosa. Pese a tener oficinas en Londres, Washington y Amsterdam, prefieren utilizar México por ser el territorio más cercano a Cuba y donde se le brindan todas las facilidades para sus ejercicios. Su oficina se encuentra al sur de la capital mexicana y se presenta como una organización independiente sin fines de lucro que trabaja con los medios de comunicación y la sociedad civil para promover cambios positivos en zonas de conflicto, sociedades cerradas y países en transición alrededor del mundo.

Pero el epíteto de “independiente” se aleja de la realidad, puesto que el IWPR obtiene muchísimos recursos del gobierno de los Estados Unidos. Quizá por eso el único programa dedicado a Latinoamérica de esta organización está dedicada a Cuba, enemigo contumaz de la Casa Blanca. Ironía insultante es que, mientras enfoca sus esfuerzos en desacreditar a la isla, su sede mexicana yace en el país donde han sido asesinados casi 500 periodistas desde 1980 a la fecha. Tan sólo en el año 2018, la cifra alcanzó los 88 reporteros y reporteras asesinadas.

Pero de lo que pasa en México, al IWPR no le interesa hablar. Le interesa Cuba, porque así se lo dictan sus patrocinadores. En la sección de donantes de su página web, se informa que reciben dinero del Departamento de Estado de los Estados Unidos, así como de las embajadas estadounidenses en países africanos como Túnez, Ruanda y Afganistán. Además, le otorga dinero la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), brazo político de la Casa Blanca en el extranjero.


El objetivo del IWPR en México es colaborar con el gobierno de EEUU y la USAID en la construcción de una narrativa en contra de la revolución cubana.

Otro de los patrocinadores de este instituto es la National Endowment for Democracy (NED), también dependiente del Departamento de Estado estadounidense. De acuerdo con el “explorador de ayuda extranjera” de la USAID, la NED ha premiado al programa para Cuba de IPWR con más de ciento nueve mil dólares desde al año 2010 al 2018. Esto parece poco. Pero la verdad resalta cuando se revisan sus auditorias públicas del 2015 al 2017 y se cuenta que esta organización ha obtenido más de un millón y medio de dólares para financiar sus tareas. Tan sólo en el año 2016, recibieron más de un millón ciento seis mil dólares por cuatro programas dirigidos a Cuba, entre los que se incluyó un libro prologado por la mal afamada Yoani Sánchez, para lo cual destinaron más de cuatrocientos sesenta mil dólares.

Es de conocimiento público que, desde el año 2000, la USAID y el Departamento de Estado han gastado más de doscientos treinta mil millones de dólares en planes para desestabilizar al gobierno cubano. De estos, más de diecinueve millones han sido destinados a la promoción de medios de comunicación contrarios al gobierno y campañas de “libre expresión”, como la que organiza el IWPR en México.

El objetivo del evento del trece de marzo del IPWR en México es colaborar con el gobierno de Estados Unidos y la USAID en la construcción de una narrativa en contra de la revolución cubana, financiando a ciertos personajes para que se conviertan en agentes que presionen al Gobierno a realizar los “cambios democráticos” que interesan a Washington. (Cosa aparte es lo penoso que resulta que se ocupe territorio mexicano para esto).

Sobre el evento, el IWPR declara que “ha puesto en marcha esfuerzos focalizados para conocer en detalle la situación relativa al control del espacio cívico y la persecución al periodismo independiente, a activistas y defensores de derechos humanos en Cuba”, afirmando que “los riesgos y obstáculos que enfrentan los periodistas y otros grupos de la población que buscan informar o expresar opiniones son múltiples”.

Pero el IWPR obvia decir, por ejemplo, que el último periodista acosado y asesinado en Cuba fue el ecuatoriano Carlos Bastidas Argüello, ultimado en 1958 bajo el régimen pro-estadounidense de Fulgencio Batista. Que hay wifi gratuito en prácticamente todas las plazas de la isla, desde donde la población puede consultar y opinar en todos los sitios webs del mundo y redes sociales que quiera. En cambio, periódicos digitales cubanos como Cubadebate o CubaSí, están prohibidos…. en Estados Unidos.

Periodistas de Pachuca inauguraron en el llamado “Jardín del maestro”, ubicado en la capital hidalguense, un mural dedicado a la libertad de expresión, como emblema de la prensa libre y con el deseo de que en esta entidad nunca se acallen las voces del periodismo, a pesar de las ocasiones en las cuales así lo han intentado algunos poderes locales.

En el acto, el escritor Alfredo Rivera Flores –autor del libro “La Sosa Nostra. Porrismo y gobierno coludidos en Hidalgo”, el cual narra la época de la violencia política ejercida por dirigentes de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, lo que le ha llevado a enfrentar una agotadora demanda desde el año 2004 por parte del cacique univeritario, Gerardo Sosa Castelán–, emitió el discurso central, reivindicando los valores de la libertad de prensa y como eje, la labor del insigne periodista pachuqueño, Miguel Ángel Granados Chapa.

Rivera Flores otorgó a Desde Abajo copia de su discurso y, con su autorización, lo reproducimos a continuación:

El mural se ubica en el Jardin del Maestro, sobre la Av. Juárez, de la ciudad de Pachuca. FOTO: DESDEABAJO

Palabras en vuelo libre

por Alfredo Rivera Flores

“Por encima de todas las libertades, dadme la libertad de saber, de hablar y de argúir libremente según mi conciencia”. De tal manera plasmó John Milton la esencia de la Libertad de Expresión.

Hoy en esta Bella Airosa de nuestros amores; hoy en esta plaza dedicada al magisterio; hoy que los hombres libres se reúnen para perpetuar el anhelo de que la palabra, las ideas y el ejercicio periodístico lleguen sin cortapisas a los hombres y mujeres del mundo a quienes están destinadas, yo aprovecho para rendir homenaje al más grande de nuestros coterráneos, quien entregara su vida al periodismo y a la lucha en pro de la libertad de expresión: Miguel Ángel Granados Chapa.

Amoroso de las palabras, resultó natural que Miguel Ángel se constituyera en un ardoroso defensor de la libertad de expresión. Por ello fueron incontables las columnas que dedicó a exponer el tema y múltiples los caminos que intentó para fortalecer el ejercicio periodístico.

Elemento central de su participación en pro de la libertad de expresión lo constituyó la propia “Plaza Püblica”, pues no solamente no permitió que fuera coartada su libertad, sino que muy lejos estuvo de caer en la debilidad de la autocensura.

Por más qe sus escritos estaban sustentados, no escpó de la arremetida jurídica que pieles sensibles o cínicos de siete suelas emprendieron en su contra al considerarse ofendidos. Arrostró la amenaza no cumplida de demanda de Gabriel Zad por la publicación de una fotografía en “Mira” que fue tomada por su amigo y socio Pedro Valtierra.

Regino Díaz Redondo sí lo llevó a los tribunales, pero salió exonerado; el entonces gobernador de Guerrero, Rubén Figueroa se topó con macizo al intentar intimidarlo. Sin emnargo, fue el asunto del prólogo al libro “La Sosa Nostra. Porrismo y gobierno coludidos en Hidalgo”, el que le enfrentó a un dificl, tramposo y prolongado juicio. Tras siete años de un litigio plagado de vicios y argucias, Miguel Ángel fue exonerado totalmente.

Coincidirán conmigo, siempre resulta grato y enriquecedor recordar a un hombre de la talla de don Miguel Ángel, por ello también mi agradecimiento a los organizadores de este acto.

Aprecio en verdad el que me invitaran a participar, pues aquí encuentro la oportunidad de elevar mi voz una vez más para señalar que el ejercicio de la palabra en vuelo libre es de tal manera sagrado que, más allá de nuestras pequeñas diferencias, hemos de unir esfuerzos para levantar un valladar a los intentos de los hombres que enquistados en el poder se empeñan en buscar el silencio, la distorsión de la verdad y el ocultamiento de la información. Antaño eran los llamados caciques, ahora pueden ser señalados como mafias del poder. Siempre interesado en mantener la ignorancia en su entorno.

Hoy es una de esas maravillosas ocasiones en que el poder seductor de las palabras se trastoca en trazos y colores. Hoy es una fecha memorable porque lo muros cantan y cuentan los anhelos de los hombres libres. Hoy es un buen día porque los periodistas hidalguenses plasman en un lienzo una patética representación de la libertad de expresión aherrojada, que debe hacernos meditar; pero también, el mural nos muestra la cámara como instrumento de trabajo y el pensamiento de reconocidos periodistas que habrán de fungir como guía e inspiración.

Quince años sometido a un juicio que pretende inútilmente silenciar el pensamiento libre y crítico me dan el aval para dirigir a ustedes estas palabras, que terminan exhortandolos:

Estimados paisanos, queridos amigos, admirados colegas, a manera de despedida dejo a ustedes las tres palabras con que Granados Chapa titulara su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua: “La ley, las libertades y la expresión”. Y con ellas les expreso mi deseo porque el ejercicio cotidiano de comunicación que ustedes realizan, se encuentre marcado por estos invaluables principios.

¡Qué viva la libertad de expresión!

“¿Cómo se hace periodismo con perspectiva de género? Es muy fácil: se debe voltear a mirar a las mujeres. Darse cuenta cómo afectan a las mujeres los problemas comunes y otros horribles”, destacó Sara Lovera López durante su participación en el panel “Periodismo con perspectiva de género”, organizado por la Semana del Periodismo 2019.

Además de Lovera, directora del periódico digital SEMMÉXICO, participaron en este foro Soledad Jarquín Edgar, periodista oaxaqueña autora del trascendetal reportaje conocido como “Caso Castaños” y Tania Meza, colaboradora de la Agencia Alternativa Desde Abajo.

Las panelistas expresaron su indignación ante la negación que hace el periodismo sobre los asuntos que afectan directamente a las mujeres, por ejemplo, el hecho de que en México ocurren dos feminicidios diarios, según cifras de la secretaría ejecutiva del Sistema Nacional de Seguridad Pública; en total, 786 mujeres asesinadas durante todo el año 2018.

“El periodismo debe ver a las mujeres como seres humanos; somos seres humanos, nos asesinan y nadie quiere investigar”, reclamó Lovera ante periodistas, docentes y estudiantes de Ciencias de la Comunicación que llenaron el foro de la Semana del Periodismo para hacer parte de la conferencia.

Periodistas, estudiantes y docentes de Comunicación atendieron el foro sobre Periodismo con perspectiva de Género. FOTO: DESDEABAJO

Uno de los más sentidos reclamos sobre la ceguera del periodismo mexicano sobre la violencia que enfrentan las mujeres en el país, es el caso de la periodista Soledad Jarquin, cuya hija, la también periodista María del Sol Cruz Jarquin, fue asesinada en Juchitán, Oaxaca en junio del 2018 en el marco de las elecciones federales.

A pesar de trtarse de una colega, el gremio periodístico nacional dejó de cubrir el caso “aunque les hemos llevado el caso, no investigan”, reclamó Jarquin, puntualizando que, el hecho, abre la puerta a la discusión urgente sobre las condiciones de trabajo de las mujeres periodistas.

Al respecto, Tania Meza dijo que las mujeres periodistas son doblemente discriminadas y atacadas tanto por su trabajo como por el hecho de ser mujeres. Aunado –señaló–, de ser sujetas de opresión por las dobles o triples jornadas que cumplen en el seno de sus familias.

El foro culminó con un llamado de las ponentes al público asistente a seguir corriendo la voz sobre el asesinato de María del Sol Cruz Jarquín. “¡No estás sola!”, fue el grito como consigna que acompañó la causa de la periodista.

Del 13 al 15 de febrero nos reunimos en el auditorio Gota de Plata de Pachuca, Hidalgo, periodistas, estudiantes de comunicación, académicos y público en general para debatir, aprender y compartir experiencias en torno al ejercicio del periodismo en Hidalgo y en México.

Con la presencia del gobernador hidalguense Omar Fayad y un público que abarrotó el lobby del auditorio Gota de Plata, arrancó la Semana del Periodismo, con un exhorto por parte del gremio hacia el titular del Ejecutivo estatal para destrabar los mecanismos de protección a periodistas en Hidalgo.

Por su parte, Fayad Meneses se comprometió en el acto a dar seguimiento al exhorto y atender las denuncias de las y los periodistas hidalguenses para que en la entidad se respete el ejercicio periodístico y la libertad de expresión tanto del gremio como de la población estatal.

La Semana del Periodismo reúne a talentos del periodismo nacional como Sara Lovera, directora de Semlac; Francisco Xavier González, director editorial de Televisa Deportes, Marco Lara Klahr, docente y periodista especializado en justicia; Ulises Castellanos, destacado fotoperiodista; el caricaturista Rapé; la periodista oaxaqueña Soledad Jarquín o el articulista Humberto Musacchio López.

Gran asistencia a la inauguración de la Semana del Periodismo 2019. FOTO: DESDEABAJO
Gran asistencia a la inauguración de la Semana del Periodismo 2019. FOTO: DESDEABAJO

El encuentro periodístico reúne a estudiantes de Ciencias de la Comunicación de universidades estatales como la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, el Instituto Tecnológico Latinoamericano y la Universidad del Fútbol, quienes han compartido con ponentes y periodistas locales.

Es, la Semana del Periodismo, el escenario perfecto para debatir sobre el ejercicio del periodismo en México, siendo un foro único en su tipo en toda la República. Durante tres días, su programa de conferencias, talleres, exposición fotográfica y la promoción de la oferta académica estatal en la materia, sugieren la oportunidad de enriquecer el quehacer informativo, detonar las relaciones entre periodistas para el fortalecimiento de sus actividades y atender las inquietudes de las nuevas generaciones de periodistas en Hidalgo.

Por supuesto, la Agencia Alternativa Desde Abajo forma parte de este gran evento. En el segundo día de actividades, coordinaremos el foro “Periodismo con perspectiva de género” a cargo de la periodista y académica Tania Meza, la periodista Sara Lovera, y la periodista Soledad Jarquín.

Es claro que el modelo de negocios del periodismo tradicional sufre una crisis. Se ha hablado mucho de esto y aún resuenan las voces provenientes de Estados Unidos (epicentro de la debacle de los impresos) que auguraron, a finales del siglo XX, que para el año 2020 ya no existirían periódicos. Semejante profecía no se cumplirá, pero es claro que los diarios en papel vienen a la baja a gran velocidad.

Frente a este fenómeno se encuentra el periodismo digital; la práctica periodística en plataformas digitales, en su mayoría móviles, que a veces requieren de internet y otras no, para funcionar. Su auge está más que consolidado y es la realidad misma del periodismo en México y en cualquier lugar del mundo industrializado. Basta echar un vistazo a la dinámica de las aulas universitarias donde se imparte periodismo o comunicación: el olor a periódico recién impreso a nadie incentiva, su evocación perdió romanticismo y las ocho columnas no son más que una vieja anécdota. Ahora, el oficio no se asocia solamente al buen uso del lenguaje, la deontología y la investigación; quien quiera sobrevivir como periodista debe anclarse a las redes sociales, el marketing 3.0, programación básica, producción multimedia, escritura en hipertexto, interpretación de datos, prácticas móviles y tantos otros usos que ofrezcan las aplicaciones y dispositivos.

Las estadísticas vuelven innegable a la realidad: Según el informe “La lectura en la era móvil” de la oficina en México de la UNESCO, leer en un teléfono celular cuesta en promedio dos centavos de dólar, mientras que leer en papel va de los 15 a los 30 dólares. De hecho, es más fácil que la gente tenga acceso a un dispositivo móvil que a un retrete (no es broma: en un rango de 7 mil millones de personas a nivel mundial, sólo 4.5 mil millones tiene acceso a un baño con drenaje; en cambio, 6 mil millones cuentan con un celular). Es fácil entender entonces la mudanza del periodismo hacia lo digital. El negocio está ahí.

Luego entonces cualquiera con acceso a internet ha podido abrir un canal de noticias en YouTube o montar un blog y llamarlo portal de noticias. Esto ha supuesto una aparente democratización del periodismo en tanto que de cada persona puede surgir un medio de información.

Pero esto no ha significado que se haga periodismo de verdad. De hecho, esta supuesta democracia en el acceso a herramientas digitales de difusión ha dado paso a la falsificación de noticias, un mal social moderno. Por eso debemos rechazar el concepto de “democratización” de los medios de comunicación y reemplazarlo por el término “descentralización” que, para los efectos del fenómeno, es lo más preciso.


Por eso debemos rechazar el concepto de “democratización” de los medios de comunicación y reemplazarlo por el término “descentralización” que, para los efectos del fenómeno, es lo más preciso.

El concepto de “descentralización” parte de la teoría económica capitalista. Ante la monopolización de un mercado, surge como respuesta descentralizar la oferta. Así, por ejemplo, la empresa Uber descentralizó el servicio de transportación, y YouTube dio el poder a los usuarios ante la concentración de la televisión como difusor de contenidos audiovisuales. De tal modo, la descentralización –o “desconcentración”, si se quiere–, de los medios de comunicación, supone dar a las personas el poder de propagación de información; un poder que sólo acaecía en las grandes cadenas mediáticas.

Así, cuando hablamos de noticias, podríamos advertir que el periodismo se ha descentralizado. Prácticamente cualquier persona puede difundir información creando una cuenta en Facebook, por ejemplo. Pero esto no significa que cualquier persona pueda hacer periodismo. El ejercicio de esta profesión, antes oficio, requiere la comprensión y aplicación de un robusto compendio de conocimientos, y la consecución de experiencias específicas, por lo que no, tener un canal de YouTube no unge a cualquiera con el título de periodista.

El hecho es que la descentralización de los medios es un reto para el periodismo, aunado a la debacle de los impresos. El tradicional modelo de negocios hace estragos y requerimos pensar en nuevas estrategias de renta; un esquema perfectamente equilibrado entre las demandas de nuestros anunciantes y nuestros lectores, creando al mismo tiempo un discurso coherente, moderno y prestigioso. Sin duda, no es algo fácil. Sólo las mejores mentes lo lograrán.