[ENVIRONMETAL]

Metal, Cine, Cultura y Contracultura con enfoque social

 
Como cada año, presentamos lo que consideramos el cine esencial que vimos durante 2017, tanto en la cartelera mexicana, plataformas digitales, así como en algunos foros alternativos independientes.
 
Debido a que no utilizamos los mismos cánones para evaluar propuestas de mero entretenimiento con aquellas que buscan el lado más crítico o artístico del cine, nuevamente van dos listas en dos grandes categorías:
 
 
* Los Blockbusters: cine comercial o de gran presupuesto; con apoyo de una distribuidora importante, y/o que busca principalmente entretener (aunque tenga cierto nivel artístico o de profundidad).
 
* El cine de autor y/o independiente: aunque tenga cierto nivel de comercialidad, está hecho de manera independiente, con fines artísticos, estéticos, de mandar mensajes sociales o trascender.
 
Hoy en día es fácil que algunos filmes caigan en ambas divisiones, así que no nos clavemos mucho con ello.
 

* También, por primera vez, vamos a incluir un apartado con algunos títulos esenciales en la Televisión.

 
Como siempre, este texto está libre de Spoilers, pero NO respondemos por los videos, ni comentarios en los mismos, que acompañan la descripción de cada película.
 
 
Finalmente, debido al caos absoluto que representan las fechas de estreno a nivel mundial, van a encontrar aquí películas de 2017, de 2016, y algunas que apenas llegarán a México en los primeros meses de 2018; por lo que también los invitamos a leer nuestro post de “El cine esencial de 2016, donde encontrarán recomendaciones de algunas otras películas que tal vez pudieron ver en 2017 (por ejemplo, La La Land encabezó nuestra lista del año pasado, pero seguramente la han encontrado en otras listas de cine recientes que se arman solo con estrenos en cartelera).
 
Y también, como cada año, ¡gracias por leer esto!

 

 

Los Blockbusters:

 

10. The Hitman’s Bodyguard
Patrick Hughes | Estados Unidos

La raíz de separar en dos listas lo esencial de cine, es para que películas como ésta puedan ser apreciadas: a veces no necesitas nada muy profundo, sino una simple buddy movie que te ayude a pasar un gran momento, y ésta es la mejor película de acción / comedia del año: simplona, pero muy divertida y bien dirigida (la escena del café / bar callejero es memorable).
 
 

9. Okja
Bong Joon-ho | Corea del Sur / EUA

En vez de tratar de competir con su anterior obra mayor Snowpiercer, Bong Joon-ho nos regala un relato divertido, emotivo, lleno de acción y grandes actuaciones y sobre todo sensibilizador acerca del trato ético hacia los animales. Nada raro, con una dirección soberbia por parte del sudcoreano y con una Tilda Swinton (tampoco nada raro) robándose el show.
 
 

8. I, Tonya
Craig Gillespie | Estados Unidos

Conmovedor, divertido, dramático y reflexivo retrato de una historia morbosa que se robó los titulares en Estados Unidos en los 90. La mayor virtud de I, Tonya, es lograr dejar claro que la historia de Harding no es una de maldad, poder, fama, envidia y soberbia; sino una de tristeza, clasismo, violencia y manipulación mediática… con una Margot Robbie que tendrá su justa nominación y una Allison Janney que tendrá su merecidísimo Oscar.
 
 

7. T2: Trainspotting
Danny Boyle | Reino Unido

Aunque despreciada e infravalorada por los premios, cinéfilos y la crítica, lo cierto es que T2 es justo la cinta que tenía que ser. No es una calca del libro / secuela en que se basa, tampoco es un intento por repetir la fórmula de un clásico. Es justamente, un excelso (y aun divertido y satírico) reflejo de la vida, justo 20 años después: lo que un camino de exceso y transgresión puede traerte como consecuencias en una realidad que nunca es justa ni romántica. El mejor retrato de un grupo de parias sociales y lo que la vida adulta nos depara a todos.
 
 

6. Mother!
Darren Aronofsky | Estados Unidos

No era frase publicitaria: amas u odias la más reciente obra de Aronofsky. Y en mi caso, la amé. Ya sea como analogía social, filosófica, bíblica, ambiental, de violencia social, de fama y deseo de pertenencia, o como mero ejercicio surrealista, pero el neoyorquino ha definido un estilo tenso y perturbador que no cae bien a todos, pero que, sin duda, lo eleva a un nuevo nivel cinematográfico. Está bien si no te gusta, pero es innegable que Mother! es un enorme manifiesto artístico de autor dentro del cine comercial.
 
 

5. Ghost in the Shell
Rupert Sanders | Estados Unidos

Supongo que aquí me voy a tener que justificar: no hay grandes misterios de por qué la mayoría de las personas odió esta adaptación live-action: demasiado lenta y filosófica para los fans del Blockbuster promedio de acción… demasiado superficial y comercial para los fans del anime. Pero lo cierto es que Ghost in the Shell es una muy entretenida, y una muy bien hecha película de Ciencia Ficción que, a pesar de quedarse corta en la representación ontológica del material original, sí alcanza a plantear un válido cuestionamiento a la esencia de la humanidad a través de una puesta en escena simplemente espectacular. Véanla sin prejuicios y encuentren un gran relato de Sci-Fi.
 
 

4. Logan
James Mangold | Estados Unidos

Es un misterio el porqué tantas personas siguen esperando que todo el cine de superhéroes sea una comedia de explosiones como el de Marvel (no hay algo necesariamente malo en ello, hay que aclararlo… siempre y cuando no se espere que todo sea así), si justo cuando se rompen los paradigmas infantiloides, y se retrata el lado más “humano de los meta humanos”, es cuando se obtiene el mejor cine de este ahora subgénero. Logan, es la prueba más reciente e irrefutable de que llevar personajes con tanto potencial a un cine maduro, realista, humanizado y lejos de la perfección fantástica del mito del superhéroe, es la mejor fórmula para obtener la verdadera profundidad y explotar la complejidad de dichos caracteres. Y el resultado, es una de las mejores películas de superhéroes que se han hecho. Vamos a extrañar ver a Hugh Jackman con garras.
 
 

3. Baby Driver
Edgar Wright | EUA / Reino Unido

Muy pocos directores pueden presumir de tener una carrera impecable… y entonces está Edgar Wright. Solo el inglés puede convertir una película de acción / comedia / musical en una magna obra y una lección de edición cinematográfica. Construida por nota, bajo apoyo de coreógrafos, Baby Driver cuenta una historia, de amor, acción, música y autos, y todo ello con profundidad hilarante y una banda sonora de ensueño. Tanto en dirección, trabajo técnico y artístico, merece más reconocimiento, pero está siendo injustamente olvidada: Tal vez se deba a que, muchos la recordarán como la última película (al menos por varios años) del ahora infame Kevin Spacey, cuando el trabajo de Ansel Elgort, Jaime Foxx y Jon Hamm, (más la mencionada soberbia labor de dirección de Wright) son suficientes para que fuera etiquetada como una de las mejores películas de acción de los últimos años.
 
 

2. The Shape of Water
Guillermo del Toro | Estados Unidos

Sé que me voy a arrepentir de no colocar esta película en primer lugar. Y probablemente va a depender de mi estado de animo en el resto del año para que intercambie posición con la siguiente… ¿Por qué? Porque, lejos de cualquier chauvinismo, y a pesar de ser un tanto predecible, The Shape of Water es una obra magna, un cuento de hadas adulto, fantástico y emotivo, contado como solo Guillermo Del Toro puede hacerlo: con la capacidad de conectar con tus emociones más puras y, aun así, dotar al relato de oscuridad, ternura y drama suficiente para ser celebrada en parte iguales por el fan casual del cine que solo se quiere distraer, como por aquellos que siguen esperando arte en éste… Y Del Toro nuevamente lo ha logrado, como ya es costumbre en su enorme visión artística, a través de una casi cursi historia de amor: porque no importa qué tan torcidos, terroríficos, dramáticos, o monstruosos sean sus escenarios, sus personajes y sus contextos, el mexicano cuenta historias de amor; y esta vez ha contado una que está enamorando a todo aquel que la ve… no es que lo necesite (porque su legado en el cine ya está más allá de ello), pero probablemente éste sea el año que Guillermo Del Toro se haga del Oscar a la mejor dirección… ¿es su mejor película? A estas alturas, es casi imposible de decir, porque no hay una sola obra del jalisciense que no esté cargada de altísima calidad, y que tenga su corazón en ella. Pero sin duda, ha creado una de las mejores películas de la década.
 
 

1. Blade Runner 2049
Denis Villeneuve | Estados Unidos

No fue fácil, pero en el fondo parecía lógico el primer lugar: a pesar de todo lo que adoré la anterior película, pocas, muy pocas veces uno se encuentra ante una obra que marca una época, que concentra todo lo que representa el cine como arte y como entretenimiento, y que, por increíble que parezca, es una segunda parte de un clásico atemporal que definió a un género del cine… Pero lo cierto, es que, a pesar de que sus detractores critican su duración (el propio Riddley Scott, el padre del concepto, afirmó que era muy larga), a pesar de que hay quien afirma que no tiene suficiente acción, Blade Runner 2049 es, simple y sencillamente, una obra maestra: capaz de brillar por sí misma, como pieza técnica, como obra de arte, y como secuela imposible, al mismo nivel que la original, con un respeto absoluto por sus orígenes, con una expansión lógica y mágica de su universo. Denis Villenueve entregó una de las mejores películas de ciencia ficción de este siglo, y de paso, se consolidó como uno de los mejores directores de la actualidad… Éste es el camino para continuar un legado, expandirlo y mejorarlo; el camino para humanizar la visión distopia tecnológica, para revivir caracteres icónicos y para añadir personajes inolvidables.
 
La premisa básica de la Ciencia Ficción es encontrar en la existencia tecnológica, nuestra humanidad; en otros mundos, el valor del nuestro; y en los actos imposibles, el valor de lo esencial de la vida… Y Blade Runner 2049 cumple con todo ello. Es un clásico de esta generación.
 
 

A destacar también en el cine comercial:

 

A Cure for Wellness:
Excelso relato tétrico de tintes lovecraftnianos y de paranoia en aumento. De lo mejor del terror psicológico del 2017.

Get Out:
Entre el horror, comedia (aunque se enoje su director) y crítica social, una de las mejores cintas de terror independiente de los últimos años.

Three Billboards Outside Ebbing, Missouri:
Un reparto formidable, arropado bajo un increíble guion cargado de drama y humor negro por igual (probablemente el mejor del año). No en vano está sorprendiendo en las entregas de premios de la temporada.

Justice League:
Aquí, a diferencia de Ghost in the Shell, NO me voy justificar: soy un férreo defensor de Zack Snyder (a fin de cuentas, él firmó hace una década la mejor película de superhéroes que se ha hecho). Divertida, emocionante y con un ensamble actoral extremadamente carismático… ojalá algún día veamos su corte original sin el manoseo de Warner y Whendon.

Logan Lucky:
Steven Soderbergh regresa en grande: Hilarante Heist movie con un reparto extraordinario. Una de las mejores comedias del año.

Hidden Figures (2016):
Una de las mejores películas científicas y feministas que se han hecho. Divertida y profunda por igual.

The Beguiled:
No sé si la mejor, pero, al menos, la película de Sofia Coppola que más he disfrutado. Excelentemente actuada y fotografiada.

War for the Planet of the Apes:
Esta nueva trilogía es casi perfecta, y éste es un emotivo y brillante cierre a la misma.

Thor: Ragnarok:
Ya en el descaro absoluto, Marvel ya solo hace comedias, pero, hay que reconocerlo, muy bien hechas y con un increíble cast. Curiosamente, las mejores partes de la película son la “serias”.

IT:
Nunca fui muy fan de la original, pero, en lo personal, este remake me gustó más. Buena película de terror, pero áun mejor analogía de la violencia infantil.

Alien: Covenant:
A muchos no les gustó, pero lo cierto es que esta secuela de Prometheus conecta hermosamente con la nueva mitología, además de ser una de las más oscuras y desesperanzadoras películas de la saga.

Wonder Woman:
Tal vez estaría más arriba si no fuera por cuánto me molestan las posturas geopolíticas de su protagonista… pero sin duda, es una de las mejores películas de acción del año.

Life:
Terror cósmico emocionante y efectivo, con un final para recordar.

Split:
El gran, gran regreso de M. Night Shyamalan: es su mejor película en este siglo, y su secuela promete ser espectacular

Hell or High Water (2016):
Western moderno imperdible con un retrato social crudo y desolador.

Coco:
Tal vez nuestro patriotismo la ha sobrevalorado mucho, pero no deja de ser una buena y hermosa película animada que vale la pena ver.

 

 

El cine de Autor / Independiente:

 

10. Kimi no Na wa [Your Name] (2016)
Makoto Shinkai | Japón

Una historia de amor adolescente que te lleva de la mano por el convencionalismo, a la comedia romántica, a la ciencia ficción, y de ahí, se tuerce al drama puro, con un plot-twist que te deja sin aliento. Con una segunda parte capaz de sumergirte en depresión, reflexión y hasta arrancarte alguna lágrima, pero siempre, con un dejo de esperanza. Sin duda, Your Name es la película animada más emotiva en mucho tiempo.
 
 

9. Verónica
Paco Plaza | España

A veces, el terror más efectivo viene de las historias más sencillas. Teniendo como marco el convencionalismo nostálgico de la España pre globalizada, Paco Plaza entrega la mejor película de terror sobrenatural del año. El gran trabajo del director, reside en la historia franca y directa, en la analogía de la adultez prematura; pero, sobre todo, el mérito yace en la conducción de sus actores infantiles y de la brillante Sandra Escacena, su protagonista revelación, donde sus reacciones honestas ante la creciente tensión sobrenatural que se apodera de su cotidianidad, se roban la película.
 
 

8. Nelyubov [Loveless]
Andrey Zvyagintsev | Rusia

Desolador retrato del fin de un matrimonio. Sin concesiones, sin disfraces de civilidad, y con el egoísmo más absoluto. Todo ello en dos de las horas más desesperantes y frustrantes que uno puede vivir en un cine al ver una representación tan cruda de una relación. Cualquier dejo de empatía por uno u otro se acaba, cuando un acontecimiento relativo a su hijo, cambia la vida y poca relación de la expareja y la obliga a enfrentar el fin y comienzo de sus respectivos ciclos de vida. Imposible quedarse indiferente con el frío desarrollo de una aún más fría película que nos recuerda que el amor también se muere…
 
 

7. The Love Witch (2016)
Anna Biller | Estados Unidos

Qué difícil y superfluo sería categorizar The Love Witch como una película de Folk / Occult Horror (porque, además, no es técnicamente una película de terror, pero danza alegremente en los límites del género): La estética y ambientación soberbia que imprime su directora Ana Biller, la lleva más allá de todo ello: nos hace revisar si realmente esta película está hecha en la segunda década del siglo XXI, o si acaba de salir de una cápsula del tiempo. La directora la eleva a una categoría de homenaje vintage al cine setentero, pero a la vez, es una ingeniosa sátira de la época y da una profundidad única a su protagonista, y la irremediable espiral de visiones torcidas a la que nos conducen los estereotipos sexistas del amor, donde el verdadero terror, está en tener que cumplir con ellos… Una fascinante y hermosa película de brujería con carga feminista.
 
 

6. A Ghost Story
David Lowery | Estados Unidos

Incomprendido drama que llegó al cine vendida como película de terror y que provocó que decenas de personas abandonaran las salas. Sin embargo, la decepción desaparece, cuando entiendes que este hermoso y etéreo trabajo no lidia con el terror convencional, sino con el miedo social más universal y profundo: el miedo a ser olvidados. Esta narración contemplativa muestra la sola concepción de que un mundo que nos deja de lado es posible, y de terminar convertirnos en un fantasma en camino a desaparecer del recuerdo de los que nos rodean. Y David Lowery es capaz de captar perfectamente esa sensación. Uno de los momentos cinematográficos más hermosos del 2017.
 
 

5. The Killing of a Sacred Deer
Yorgos Lanthimos | Irlanda / UK / EUA

El “debut” estadunidense de Yorgos Lanthimos no podía ser mejor: el griego ha cimentado en su filmografía un estilo de tensa calma que poco a poco deriva en la agonía silenciosa del descenso de sus personajes a la desesperación y perdición. Colin Farrell y Nicole Kidman abrazan la dirección del griego y entregan un drama que raya en el terror psicológico sobre lo convencional, donde no hace falta profundizar ni explicar la capacidad de dañar, sino se centra en las consecuencias de nuestras acciones, las brutales decisiones que debemos afrontar, aquello a lo que nos llevan nuestros propios actos egoístas… y por supuesto, en la imperiosa necesidad de la venganza.
 
 

4. Ma Vie de Courgette [My Life as a Zucchini] (2016)
Claude Barras | Francia

Sin duda, la mejor película animada que vi en el 2017. La tierna historia de Calabacín, y cómo lo que parece destinado a un futuro trágico, se transforma, de la mano de la visión de un niño, en un encuentro con los momentos más sencillos de la vida, y con la conexión humana que le da una razón para seguir adelante al lado de su nueva familia. Inocentemente hermosa, divertida, emotiva, y esperanzadora: una historia que te roba el corazón y te ilumina el alma, contenida en una de las mejores películas animadas que he visto, no solo en este año, sino en el género como tal.
 
 

3. We Are X
Stephen Kijak | UK / EUA / Japón

Es aquí cuando mi melomanía se junta con mi cinefilia. Tal vez me sea inevitable perder objetividad cuando aparece un documental sobre una de mis bandas favoritas, pero es que, más allá de fanatismos, estamos ante una agrupación que revolucionó la música… y casi nadie se dio cuenta de ello. We Are X es la historia no solo de X-Japan, la banda más grande de Japón; es también la vida de su creador y líder, Yoshiki Hayashi, y el reflejo de su inmensa soledad y casi crónica depresión: la capacidad del baterista / pianista de transformar su dolor y sus pérdidas en la música más hermosa y sublime, de fusionar géneros tan improbables como el Metal, la música clásica, el Punk, la Electrónica, y el movimiento Visual-Kei, desde hace 30 años, justo cuando nadie, absolutamente nadie más lo hacía… de cómo la fama no aliviaba sus penas y cómo, en la cima del mundo oriental, la muerte y el fundamentalismo religioso le arrebataron nuevamente todo… Es una hermosa narración de una historia de constante caída y redención, de reivindicación por una banda monumental que no está en los anales de la historia de la música simplemente porque “nació en el país equivocado” … pero We Are X es, ante todo, un excelentemente logrado documental, lleno de participaciones de miembros de la Cultura Pop, y obligado para cualquier curioso de los géneros cinematográfico y musical… aun si no conoces a X-Japan, es un documental que vale mucho la pena. Además, al final, realmente ni importa si eres fan o no… seguramente terminarás siéndolo… 
 


2. The Eyes of my Mother
(2016)
Nicolas Pesce | Estados Unidos

No hay una forma sencilla de describir el turbulento relato que ha firmado Nicolas Pesce en su debut: la deshumanizadora vida de su protagonista, la ambientación lóbrega y a la vez artística que raya en el cine de arte de terror; o tal vez, la infame y triste historia de la construcción paulatina a lo largo de una vida de una mente torcida y perturbada. El desolador retrato de la formación psicopática de Francisca, tiene reflejo en los traumas de cualquiera, pero llevados a los monstruosos extremos que todos deseamos que jamás hayan alcanzado nuestros propios fantasmas del pasado… extrema, aterradora, abrumadora, artísticamente perturbadora… pero tal vez, la forma más sencilla, sería simplemente afirmar que The Eyes of my Mother es, no solo la mejor película de terror del año, sino uno de los más impactantes y retorcidos filmes que he visto en mucho, mucho tiempo.
 
 

1. La Región Salvaje (2016)
Amat Escalante | México / Dinamarca

Hace cuatro años vi Heli, un duro retrato de la violencia, el crimen, la pérdida de la inocencia y la descomposición social del México posmoderno. En aquel entonces, la efectividad del relato, la fotografía, y principalmente, esa escena clímax a través de la ventana, ya daba señales de que estábamos ante un joven realizador que podría hacer algo aún más grande… tan solo tres años después, esa promesa se ha cumplido: Amat Escalante entrega un cine crudo, sin concesiones, con la construcción parsimoniosa de una historia fantástica de terror, amor, erotismo, violencia, discriminación, placer y locura en un escenario de cotidianidad. Desde la primera secuencia – una joven alcanzando un orgasmo provocado por “algo” que se arrastra – sabemos que estamos ante una torcida y perturbadora historia de “amor”, que, si bien es imposible no ver las claras referencias a la trilogía de la Depresión de Lars Von Trier en la magistral puesta en escena de la película (de lo mejor que he visto en el cine mexicano en mucho tiempo), o con la mítica Possession de Andrzej Zulawski, debido a la obsesión relacional con una criatura “Lovecraftniana“, Escalante es capaz de darle identidad a su trabajo más allá de dichas influencias, y profundiza su historia hacia la codependencia, el amor y la sexualidad como uno solo, y las atrocidades que podemos cometer a otros y a nosotros mismos en nombre de ello.

Tuvieron que pasar dos años a partir de su realización para que La Región Salvaje finalmente vea la luz en los cines comerciales. En los primeros meses de 2018 estará disponible, aunque seguramente con una distribución limitada… Así que, por favor, si la encuentras en cartelera, no dudes en verla: estamos ante una obra mayor del cine mexicano, y el amanecer del que será uno de los mejores cineastas de México del siglo XXI.

 

A destacar también en el cine independiente:

 

Brawl in Cell Block 99:
Si bien esta nueva obra de S. Craig Zahler no alcanza el nivel de genialidad de su anterior Bone Tomahawk, el relato del paulatino descenso al infierno de Bradley Thomas (una increíble actuación de Vince Vaughn) es una sensación de desesperanza que te contagia con cada acción del protagonista.

El Bar (2016):
El nuevo mega desmadre (en el mejor sentido) de Álex de la Iglesia es otro excelso thriller paranoico y claustrofóbico que te tiene al borde del asiento. Con menos humor negro que de costumbre, pero igual de notable, como casi toda su carrera

Poesía Sin Fin (2016):
La segunda parte de La Danza de la Realidad continua con la autobiografía del polémico director Alejandro Jodorowsky, y, al igual que la anterior, ésta es igual de hermosa, surrealista y personal. El Jodorowsky menos bizarro, pero el más emotivo.

Free Fire:
Como dijera el inmortal Chava Flores: Dos horas de balazos… Sin que casi nadie lo note, Ben Wheatley lleva una extravagante filmografía casi perfecta. Y esta vez entrega una poco convencional película de acción “a ras de suelo”, con una cast excepcional.

Grave:
La nueva joya del extremismo francés sí respondió al hype. Brillante película de terror caníbal con un impactante clímax y una excelente analogía de la entrada de una niña a la adolescencia.

Seoul Station (2016):
La precuela animada de la mejor película de zombis de esta década (Train to Busan) no podía ser menos trepidante y salvaje. Perfecto complemento a la ahora joya de culto.

Colossal
Extraño filme de comedia / ciencia ficción y analogía de la violencia de género. A través de un monstruo gigante y una vida desperdiciada. Imperdible.

Personal Shopper (2016):
Entre el terror y el thriller, Kristen Stewart carga ella sola esta película, y vuele a dejar claro que es una increíble actriz. Qué lejos ya están los vampiros veganos al ver su soberbia actuación.

Lady Bird:
No sé si merece todo el hype que está obteniendo, pero es una película “bonita”: bien hecha, excelentemente actuada, sencilla, y llegadora. El típico filme que no dejas de ver con una sonrisa.

The Void:
Con todo y sus huecos argumentales, tengo una enorme debilidad por los filmes lovecraftnianos: The Void es una de las mejores películas de terror del año, con una estética impresionante a pesar de su bajo presupuesto.

Song to Song:
Como casi todo lo que firma Terrence Malick, es tan artística y profunda, como pretenciosa (hubiera sido mucho mejor si tuviera un guion y menos improvisación), pero es una excelente y emotiva representación de dos relaciones unidas y separadas por la música como negocio (y una también excelente actuación / improvisación de todos los participantes).

 

 

Series de TV:

(Atención: algunos de estos tráileres tienen spoilers de sus temporadas anteriores. Si tú no has visto nada de estas series, pero te llamaron la atención, NO veas los videos que acompañan al texto.)

 

7. The Exorcist
Segunda Temporada | FOX

Lo que parecía una ridícula e innecesaria idea de revivir en la TV la que es considerada la mejor película de terror de todos los tiempos, FOX se las arregló para salir airoso y entregar una notable secuela a la historia que nos contara magistralmente William Friedkin hace 45 años. Aún más improbable, era que una segunda temporada, con un presupuesto más ajustado, y ya totalmente ajena a la saga original, tuviera éxito, sin embargo, nuevamente lo lograron: The Exorcist tiene ya su propio universo, sus propias reglas y sus propios protagonistas; y nos sigue contando el extraordinario viaje de dos curas rebeldes que persiguen demonios mientras huyen de una conspiración de El Vaticano. Nadie se lo hubiera esperado, pero es una de las mejores series de terror de la actualidad.
 
 

6. Better Call Saul
Tercera temporada | Netflix

El spin off / precuela de una de las mejores series de TV que se han realizado, ha encontrado en una buena parte de críticos y audiencia, la polémica visión de que, la historia de Jimmy McGill y su camino a transformarse en Saul Goodman, es incluso mejor que Breaking Bad… Estén de acuerdo o no, lo cierto es que, el paulatino descenso a la corrupción, aunado a un incremento de historia del cautivador Mike Ehrmantraut, (más la aparición en escena del mítico mafioso Gus Fring), dejan claro que, por lo menos, está al mismo nivel que su material original.
 
 

5. Bates Motel
Quinta temporada | A&E

La dignísima precuela de una de las mejores películas de la historia, entregó en esta quinta y final temporada, la consolidación de la locura y construcción de la personalidad de Norman Bates y brinda un par de plot-twist casi tan buenos como el del material de Hitchcock. La serie ha sido lo suficientemente inteligente para permitir una reinvención y actualización de uno de los personajes Pop más icónicos del terror. Brillante cierre que honra el material original, entrega emociones, y confirma que Freddie Highmore es uno de los mejores actores de su generación.
 
 

4. Fargo
Tercera temporada | FX

Es notable que, a pesar de que la tercera temporada de esta serie basada en la película de culto de los hermanos Coen es “menos buena” que sus dos anteriores entregas televisivas, sigue siendo uno de los mejores momentos de las TV en el 2017. Tanto la historia como los personajes son extravagantes, patéticos, irónicos, tristes, intrigantes y cargados de humor negro por partes iguales, desarrollados bajo un guion y un reparto extraordinarios.
 
 

3. The Handmaid’s Tale
Primera temporada | Hulu

Estaba en un viaje de avión de 11 horas donde pretendía dormir el mayor tiempo posible, pero me encontré en la oferta de entretenimiento del vuelo, esta serie que terminé viendo casi de corrido. Y es que la distopía patriarcal de Hulu es tan cautivadora, impactante y abrumadora, que tiene esa capacidad de atraparte y no soltarte. En un futuro donde los niños han dejado de nacer, el gobierno decide que las mujeres deben perder sus derechos con el fin de obligarlas a procrear y asegurar una nueva generación. Excelentemente actuada, editada y ambientada. La torcida premisa de esta serie ya no parece tan horriblemente descabellada ante la coyuntura que vivimos. Imperdible.
 
 

2. Big Little Lies
Miniserie | HBO

El que esta serie esté ganado todos los premios de la TV, no es hype ni sorpresa. Una historia cotidiana de una zona urbana de clase alta estadunidense, es el pretexto para entregar el que tal vez sea hasta la fecha el mejor retrato de estereotipos y violencia de género. Una trama convencional que puede reflejarse en muchísimas historias de mujeres a nuestro alrededor, donde la pertenencia e imagen social son capaces de enmascarar los problemas y horrores más oscuros de una sociedad anacrónica, con un discurso sutil y empático, y del que nadie puede escapar. En un momento tan importante para la equidad en la industria del entretenimiento (y ante la sobrevaloración de series como Sex and the City u Orange is the New Black, que solo promueven los mencionados estereotipos disfrazados de falsa equidad o reivindicación), Big Little Lies se vuelve relevante, necesaria, e indiscutiblemente, se afinaza como la mejor serie feminista que se ha hecho en la Televisión.
 
 

1. Twin Peaks: The Return
Tercera temporada | Showtime

Si lo suyo es la estructura, la lógica y el convencionalismo, aquí pueden dejar de leer… pero hay un motivo real por lo que revistas especializadas y críticos han roto con las “reglas” y colocado Twin Peaks, una serie de TV, en la cabeza de sus listas de lo mejor del cine (Estuve tentado a hacer lo mismo, aunque al final desistí de ello; pero, de hecho, ésta serie es el motivo por el cual, por primera vez, incluí una lista de televisión). Y es que a pesar de que difícilmente es una serie que puedes recomendar abiertamente por ser un ejercicio surrealista que puede simplemente chocar a muchas personas, lo cierto es que David Lynch salió del retiro para demostrar cuánta falta hace en el arte visual hoy en día. Twin Peaks: The Return es simple y sencillamente el momento más artístico y bizarro (en todas las acepciones con las que quieran interpretar la palabra) que se ha hecho en la televisión… ¿Cuántos directores y cuántas series pueden presumir que han cambiado el paradigma de un medio, no una, sino dos veces? Hace 25 años, David Lynch y Mark Frost vendieron a la ABC un thriller policiaco y sobrenatural disfrazado de telenovela, que acabó de golpe con una de las épocas más conservadoras de la TV. Su éxito los llevó a una segunda temporada donde Lynch abandonó el barco y entregó al menos 10 capítulos absolutamente cursis y olvidables, lo cual derivó en la cancelación de la serie… Un cuarto de siglo después (y tras un jaloneo que incluyó un nuevo abandono y regreso), Lynch consiguió libertad pura y absoluta para plasmar su extravagante visión, y entregó básicamente, una película de 18 horas, donde conviven en partes iguales el humor, el drama telenovelesco, el misterio, el terror y el surrealismo, donde los dos autores expanden su universo, que nos lleva desde el asesinato que conmovió a un pequeño pueblo, hasta paradojas del tiempo y el espacio, y el origen mismo del bien y el mal en este y otros mundos… No es una serie fácil: hay momentos que cuesta seguir la línea de la historia, puede ser desesperante y hasta absurda; pero sin duda, es una obra que demuestra que en la cultura de masas también puede crearse arte puro, y que – otra vez – cambiará para siempre las reglas de cómo hacer Televisión…
 
 

Como cada año, presentamos lo que consideramos el cine esencial que vimos durante 2016, tanto en la cartelera mexicana, plataformas digitales, así como en algunos foros alternativos independientes.

Aunque consideramos algunas de sus opiniones para modificar la forma en la presentamos esta publicación anual (algunas personas no sugirieron estructurarla por géneros, otras, que definitivamente hiciéramos una sola lista que englobara todo), al final decidimos mantener el formato de dos listas generales: del cine más comercial y el cine de autor, debido a que no utilizamos los mismos cánones para evaluar propuestas de mero entretenimiento con aquellas que buscan el lado más crítico o artístico del cine. Así que, nuevamente van dos listas en dos grandes categorías:

* Los Blockbusters: cine comercial, de gran presupuesto o con apoyo de una distribuidora importante, y que busca principalmente entretener (aunque tenga nivel artístico o de profundidad);

* El cine de autor y/o independiente: aunque tenga cierto nivel de comercialidad, está hecho de manera independiente, con fines artísticos, estéticos, de mandar mensajes sociales o trascender.

Hoy en día es fácil que algunas caigan en ambas divisiones, así que no nos clavemos mucho con ello.

Como siempre, este texto está libre de Spoilers. Pero NO respondemos por los videos ni comentarios en los mismos que acompañan la descripción de cada película.

Finalmente, debido al caos absoluto que representan las fechas de estreno a nivel mundial, van a encontrar aquí películas de 2016, de 2015, y algunas que se hicieron en dichos años, pero que llegarán a México apenas en 2017; por lo que también los invitamos a leer nuestro post de “El cine esencial de 2015”, donde encontrarán recomendaciones de algunas otras películas que tal vez pudieron ver en 2016 (ejemplo de ello, es que películas como La Langosta, La Habitación, o El Renacido, están en nuestro post del año pasado y están presentes también en listas de lo mejor del 2016 de otros sitios).

Y también, como cada año, ¡gracias por leer esto!

 

 

Los Blockbusters:

 

10. Arrival
Denis Villeneuve | Estados Unidos

Otro gran ejemplo de la Ciencia Ficción enfocada al Drama, y con un mensaje que, a través de extraterrestres, está en búsqueda de reflejar la esencia de nuestra humanidad… con reminiscencia a la clásica Contacto, la nueva obra de Villenueve deja claro que es uno de los mejores directores emergentes de la actualidad.

 

9. The Nice Guys
Shane Black | Estados Unidos

Ryan Goling es probablemente uno de los mejores y más versátiles actores del lado más comercial del cine, y sus dotes cómicas quedan perfectamente comprobadas en esta divertida película de acción donde la química de Gosling y Russell Crowe es lo que le da un valor mucho más alto a una comedia sin pretensiones.

 

8. Popstar: Never Stop Never Stopping
Akiva Schaffer y Jorma Taccone | Estados Unidos

La premisa de tener dos listas, es que hay películas que no van a ser artísticas o profundas, sino que están ahí sólo para entretener… y llámenme simplón, pero ninguna película me hizo reír más este año que Popstar, sarcástico mockumentary sobre la vida/ carrera superficial de un ídolo juvenil salido de una Boy Band en la actual industria musical. Perfecta para desconectarse un rato de la realidad.

 

7. Captain América: Civil War
Joe & Anthony Russo | Estados Unidos

Una de las principales críticas hacia el universo cinematográfico de Marvel es la infantilización que han sufrido sus personajes para hacer sus películas adecuadas para todas las edades. Sin embargo, hay que aceptar que, en dicha clasificación de edad, siguen haciendo un trabajo muy bueno. La escena del aeropuerto en este filme es probablemente el momento más entretenido de año en el cine. La apología del personaje de Capitán América siempre me ha causa conflicto, pero hay que reconocer que su saga de películas es la única en el universo Marvel que ha mantenido una altísima calidad en todas sus entregas… paradójicamente, es también la saga con las tramas más “maduras” con toques de intriga y espionaje.

 

6. Deadpool
Tim Miller | Estados Unidos

No voy a perder la cabeza como muchas reseñas que he visto y decir que ésta es la mejor película de superhéroes (Watchmen y las animadas The Dark Knight Returns parte 1 & 2 siguen siendo intocables) pero es claro que Deadpool es lo más original que se ha hecho en este nuevo subgénero en años. Probablemente su éxito reside no sólo en su humor negro, sino en que éste es un filme capaz de reírse de todo lo que representa. Como sea, es sin lugar a dudas, uno de los momentos más entretenidos del cine en el año.

 

5. Macbeth (2015)
Justin Kurzel | Reino Unido

Hay que tener agallas (o un cheque muy grande enfrente que te haga olvidar el riesgo al ridículo) para adaptar una de las obras máximas de Shakespeare, que además ha sido desarrollada anteriormente por monstruos de la talla de Akira Kurosawa, Orson Wells y Roman Polanski… pero hace falta un gran, gran talento para, a pesar de ello, entregar una increíble película capaz de competir con los nombres de culto antes mencionados: Con una fotografía inmaculada, perfectamente actuada por Fassbender y Cotillard y con un guion basado en la obra original, Esta nueva versión de Macbeth está a la par de sus predecesoras clásicas, y es otro increíble aporte a las adaptaciones de la literatura Shakespeariana.

 

4. Rogue One: A Star Wars History
Gareth Edwards | Estados Unidos

Supongo que hará falta aclararlo: NO soy fan de Star Wars. Conozco y he visto todas sus películas más de una vez, sin embargo, no soy clavado con la saga (y en un arranque de sinceridad, debo confesar que, de las anteriores siete películas, solo un par de ellas considero que están arriba de ser “aceptables y palomiteras”)… Por eso es que a mí mismo me sorprendió que Rogue One se encontrara tan arriba en mi top comercial. Tal vez es por su sentido de melancolía, por su enfoque de película bélica más que fantástica, porque es la primera vez que se trata de hacer algo diferente, o tal vez porque los últimos 20 minutos del filme son lo mejor de la franquicia en 30 años, pero ésta es probablemente la mejor película de la saga desde El Imperio Contraataca.

 

3. Nocturnal Animals
Tom Ford | Estados Unidos

Algo tendrá que ver con que Ford venga del mundo de la moda, pero sin duda, una de las cosas más sobresalientes de una película cuya historia es tan buena como intensa y angustiante, con actuaciones soberbias de Jake Gyllenhaal, Amy Adams, Aaron Taylor–Johnson y Michael Shannon ,es la increíble estética con al cual Ford dirige un filme tan lóbrego y deprimente… Un metarelato abrumador sobre desamor, violencia y la búsqueda de la justicia, donde no sabes cuál de las dos historias es más dolorosa y frustrante… todo ello con un final que me dejó en silencio por varios minutos.

 

2. Kubo and the Two Strings
Travis Knight | Estados Unidos

“Si han de parpadear, háganlo ahora”… Por favor, no hagan mucho caso a la posición de esta película, porque este año realmente debería ser un empate en el primer lugar. Laika, el estudio que, comercialmente pareciera ser una competencia “menor” para Pixar, ha regresado, tras una construcción lenta, y minuciosa de su nueva historia animada, y es, claramente, el momento más brillante de su carrera como productora: Kubo y la Búsqueda del Samurái representa su obra máxima, lo cual es mucho decir considerando que prácticamente cada filme que han realizado es una joya. Una maravillosa historia sobre aquellos que amamos y, que nunca nos abandonarán más allá de la vida y la muerte, debido a la incapacidad de éstas para arrancarnos nuestros recuerdos… una historia divertida, emocionante, emotiva, profunda y rodeada de magia y mitología oriental, narrada mientras el Shamisén del pequeño Kubo gentilmente solloza… Laika no hace historias felices, sino historias hermosas, y eso es donde reside la grandeza de sus producciones. Tal vez Pixar tenga la fama consigo, pero Laika tiene el arte de su lado…

 

1. La La Land
Damien Chazelle | Estados Unidos

Supongo que era difícil evitarlo… supongo que no me voy a ver muy original, pero es que el hype resultó ser verdadero: Es casi imposible resistirse al encanto de La La Land… Damien Chazelle, quien ya se había robado la atención de todo mundo con la magnífica Whiplash, regresó en este 2016 con una apuesta arriesgada para la coyuntura de una audiencia cínica posmoderna: Chazelle quiso hacer un musical, pero no solo eso, sino que, en una época donde estos son de tintes teatrales, alternativos, con hip hop, o basados en canciones de bandas setenteras famosas, el joven director revivió el clásico musical de aquella época ingenua y fulgurosa del Hollywood de los 50’s… y por increíble que parecía, lo logró, y tanto la crítica como las audiencias se rindieron ante él… simple y sencillamente, Chazelle ha creado la Singin’ in the Rain del siglo XXI, donde en una producción plagada de guiños al subgénero, entrega media película hecha bajo todo los cánones del cine de hace 70 años, en coreografía, música, trama casi inocente, y sobre todo, con la química absoluta de sus dos protagonistas, Ryan Gosling y Emma Stone, quienes tienen la enorme capacidad histriónica para cargar en ellos este homenaje a los clásicos, así como la fuerza para convertir la segunda parte de la película en emotivo drama que nos baja del sueño inicial hasta estrellarnos con la realidad de una vida que te exige siempre dejar algo atrás en pos de tus sueños… pero no sólo es el mentado homenaje, las actuaciones, y la historia que nos lleva del firmamento al pavimento: Chazelle ha demostrado que tiene todo para convertirse en un futuro muy próximo en uno de los mejores cineastas de la actualidad, dado que técnicamente, la película es prácticamente perfecta: su manejo de cámaras, su puesta en escena, su fotografía… La La Land no sólo regresa la magia al cine, sino que es una clase de cómo hacerlo de manera correcta tanto técnica como artísticamente.

Es prácticamente un hecho que La La Land va a ganar el Oscar a la mejor película y Chazelle el de director; y no sólo porque se lo merecen, sino porque estamos ante la clásica historia de amor al sueño e imagen que por años Hollywood ha vendido de sí mismo: El narcisismo de una industria, reflejado en una perfecta oda de amor propio… pero que esta vez, es capaz de enamorar a cualquiera que la vea…

 

 

A destacar también en el cine comercial:

 

* Carol (2015): duelo de actuaciones entre Cate Blanchett y Rooney Mara en un gran melodrama lésbico en el EUA de la posguerra.

* Money Monster: Jodie Foster tras las cámaras con una brillante crítica al capitalismo, la mass media y la posmodernidad.

* Dr. Strange: con Benedict Cumberbatch, Mads Mikkelsen, y Tilda Swinton protagonizándola, lo demás, es lo de menos: el mejor cast de todo el universo Marvel.

* Jason Bourne: triunfal regreso de Matt Damon a la saga con una de las mejores escenas de persecución en muchos años del cine de acción.

* Zootropia: divertido hitazo de Disney con un gran mensaje en contra de los prejuicios y la discriminación.

* Trumbo (2015): más actual que nunca, basada en hechos reales sobre la paranoia anticomunista de los 50’s en  EUA. Como siempre, Bryan Cranston brillante.

* The Big Short (2015): lecciones de capitalismo rapaz en pleno, con elenco soberbio… sería divertidísimo, si no estuviera basada en hechos reales.

* 10 Cloverfield Lane: excelente secuela donde en medio de monstruos gigantes, el ser humano es lo más terrorífico.

* Star Trek: Beyond: la más débil desde el reinicio de la franquicia, pero aún así, con un gran nivel interpretativo.

* Batman: The Killing Joke: pues sí, a mí sí me gustó… además es un privilegio escuchar el trabajo vocal de Kevin Conroy y Mark Hamill: el mejor Batman y el mejor Guasón en el cine y la TV.

 

 

El cine independiente:

 

11. Where to Invade Next (2015)
Michael Moore | Estados Unidos

Michael Moore hace un recorrido por media Europa para mostrar, básicamente, el verdadero significado de Primer Mundo, al mostrarnos un estilo y filosofía de vida que deja al estilo estadounidense exhibido, demostrando el porqué a veces sus habitantes toman esas decisiones extrañas en aspectos políticos… Rojillo como siempre, pero con la capacidad de despertar la conciencia de lo que deberíamos esperar de nuestros gobiernos para una vida digna.

 

10. Midnight Special
Jeff Nichols | Estados Unidos

Relato plagado de Drama, Ciencia Ficción y tintes de Terror Psicológico sobre llevar al límite las acciones de un padre tratando de proteger a su hijo de una cacería gubernamental y religiosa, a pesar de que ello podría significar el fin de la humanidad… Jeff Nichols demostrando esa extraña facilidad de humanizar el fin del mundo, con su actor fetiche, Michael Shannon, robándose el show, como en cada filme en el que aparece. En el mismo 2016 Nichols estrenó otra nueva película (Loving) que seguramente estará en nuestra lista del próximo año.

 

9. Los Parecidos (2015)
Isaac Ezban | México

Tras la magnífica “El Incidente”, Isaac Ezban, la gran promesa del cine fantástico, regresa con lo que, básicamente, es un capítulo extraído de La Dimensión Desconocida: combinando la Ciencia Ficción, el Terror Fantástico y el Cine Surrealista (sin tomarse éste último muy en serio); donde además Ezban nos regala un viaje en el tiempo en aspectos técnicos, dado que no sólo la trama se desarrolla en 1968 (la madrugada del 2 de octubre), sino que básicamente construye su filme con el mismo estilo de la etapa de transición posterior a la época de oro del cine mexicano: la puesta en escena, la música, la ambientación, la corrección de colores del diseño de producción, la dirección, sus carteles promocionales, e incluso, hasta el guion medio ingenuo; además de un sutil retrato general de las percepciones públicas que los medios construirían sobre las protestas estudiantiles… todo ello aderezado con sus sendos homenajes a Village of the Damned, a Hitchcock y a Buñuel… Ezban es uno de los mejores cineastas mexicanos de la actualidad.

 

8. Un Monstruo de Mil Cabezas (2015)
Rodrigo Plá | México

Probablemente la mejor película hecha en México e Hispanoamérica en este año llegó de la mano del drama de una mujer y su hijo contra la política fría y deshumanizada de las compañías aseguradoras. Increíble puesta en escena a través de una sencillez absoluta que nos muestra el gran potencial de Plá como cineasta, a través de una historia incapaz de dejarte indiferente, y con la idea de empatía absoluta hacia las medidas extremas de una familia…

Llega al final de la película y Aquí yo les pregunto: ¿qué hubieran hecho ustedes?

 

7. Elle
Paul Verhoeven | Francia

De Verhoeven puedes esperar cualquier cosa en nivel cualitativo (aunque, eso sí, casi todo muy entretenido), pero esta vez se ha superado y ha entregado una de las mejores películas de su carrera: este incómodo Thriller Psicológico acerca del tren de pensamiento de una mujer sumida en el absoluto y obsesivo autocontrol, después de que vive una de las experiencias más traumáticas de su vida, y la torcida manera de lidiar con ello. Mención aparte (y no es que sea sorpresa) para Isabelle Huppert, quien entrega otra actuación majestuosa, con esa facilidad que tiene para interpretar mujeres al borde del colapso psicológico… hoy en día es, indudablemente, una de las mejores actrices de la actualidad.

 

6. Sing Street
John Carney | Irlanda

La primera película de Carney que vi fue Begin Again, filme que te venden como comedia romántica insulsa sin más, y que terminó siendo una joya de dicho subgénero y una oda del amor a la música. Sing Street, es el superlativo y la superación de dicha obra: Carney cuenta una sencilla historia de un adolescente capaz de trasformar su cotidianidad para alcanzar su amor platónico en la Irlanda de los ochentas, y el director lo convierte otra vez en una apología del amor, la juventud, la música y la banda sonora que cada persona debe construir en su camino a la madurez.

 

5. The Neon Demon
Nicholas Winding Refn | Francia

Pocos directores tienen la capacidad de contar una historia tan brutal como hermosa en perfecto equilibrio como Nicholas Winding Refn. Tal vez son sus enormes influencias de Lynch, Jodorowsky, Kubrick y Argento por lo que muchos lo han tachado de pretencioso, pero lo cierto es que el danés ha vuelto a entregar otra macabra obra del Thriller Psicológico que raya en el terror, y lo ha hecho de la manera más estética posible. La cruda historia de una chica en busca del sueño americano en el mundo de la moda y una analogía de la bajeza y explotación de los participantes de un ambiente superficial. Increíble actuación de Elle Fanning, pero el show se lo termina robando una Jena Malone de la cual nos sabes si enamorarte o huir de ella… La belleza del horror, el horror de la belleza.

 

4. The Handmaiden [Ah-ga-ssi]
Chan–Wook Park | Corea del Sur

Soy incapaz de saber si lo que me provoca Chan–Wook Park es debido a mi fanatismo desmedido por el coreano, o si, es simplemente consecuencia de que cada trabajo, cada escena, cada historia que es capaz de contar, es simple y sencillamente una obra maestra… En The Handmaiden lo vuelve a hacer, y esta vez nos entrega una película cambiante con cada plotwist de la misma: lo que al principio parece un drama / romántico de absoluta ternura, se convierte en un thriller erótico / psicológico con tintes de humor negro cuando la perspectiva del relato cambia de punto de vista (sorprendente la capacidad de narrar un mismo encuentro sexual con un ambiente tan diametralmente distinto en cada visión de la película).

De Justina a Julieta y de regreso: Al final, uno es incapaz de saber qué género cinematográfico estás presenciando, pero cada enfoque, cada visión encontrada dentro de esta obra, es contada con una perfección pasional por Park, mi cineasta favorito, y más allá de mi fanatismo, probablemente el mejor director del cine de la actualidad.

 

3. Train to Busan [Busanhaeng]
Yeo Sang–Ho | Corea del Sur

Los portales, webzines y foros especializados en el cine de terror enloquecieron a mitad del año cuando se anunció que, desde Corea, llegaba el filme que salvaría finalmente el subgénero Zombie. Y el hype no estuvo erróneo: Sin muchos rodeos, Train tu Busan – con ese frenético timing, con esa puesta en escena adrenalínica, con esa escenas de ataques que te hacen contener el aliento, con esos tintes de drama familiar / paterno como trasfondo, con sus personajes que no son héroes ni villanos sino humanos perfectamente reflejados en una situación de incertidumbre y desesperación que te hacen amar y odiar a cada uno de ellos dependiendo el momento del filme, y con ese emotivo y dramático final – es, sin lugar a dudas, la mejor película de zombies de la década, y definitivamente una de las mejores del subgénero de todos los tiempos.

 

2. Le Tout Nouveau Testament
Jaco Van Dormael | Bélgica

Bajo la premisa de que dios no es más que un hombre amargado que vive en Bruselas y que diariamente descarga impunemente sus traumas contra los seres vivos hasta que un día, su hija (sí, dios tiene una hija preadolescente cínica y rebelde) decide tomar el control del destino del mundo en sus manos y realiza una acción que hace que toda la humanidad reconsidere su vida, Le Tout Nouveau Testament se alzó este 2016 como una de las mejores comedias en muchos años. Una película divertida, emotiva e inspiradora por igual, que nos demuestra que en el cine a veces no necesitamos un mensaje lóbrego, pretencioso, ni descabellado, a veces no necesitamos un golpe de realidad para entender una visión de vida conformista… a veces una trama aparentemente “ligera” y cuasi inocente, tiene un mensaje más poderoso que la distopía fílmica que busca sacudir conciencias. Probablemente desde Amelie, no veía una comedia tan hermosa, en su dirección de arte, en su historia y en su mensaje.

 

1. The VVitch: A New-England Folktale (2015)
Robert Eggers | Estados Unidos

Desde los últimos meses del 2015 había leído innumerables reseñas y críticas que vaticinaban un momento crucial en el cine de terror, y tenían razón… La primera vez que vi The Witch simplemente me quedé abrumado y atónito. Me percaté que estuve en esa condición desde al menos media hora antes de que terminara la película, porque sabía que estaba ante una obra mayor.

Conforme el filme fue alcanzando grandes audiencias, curiosamente fueron apareciendo más y más detractores que la tachaban de una farsa: “esto no da miedo”, gritaba frustrada una generación de Millenials cuya concepto cínico posmoderno del cine de terror se basa casi exclusivamente en la cantidad de adrenalina que pueda generarte.

Sin embargo, ésta no es una película para una visión tan reduccionista del horror: estamos pues ante una obra que no te hará pegar brincos en tu butaca o tu sala, porque no está hecha bajo la cosmovisión del terror para el posmodernismo… esto es, ante todo, cine de arte: y visto como filme de terror, éste ha sido creado, estructurado y construido como aquello que significaba el temor a lo desconocido desde la cosmovisión de los miedos del siglo XVII: El guion, la idea, la adaptación, todo está basado en documentos históricos que retratan el animismo e intolerancia de la humanidad… ahí reside la belleza de The Witch: la visión artística de Eggers nos transporta al oscurantismo de las sociedades protestantes de hace cuatro siglos, a la esencia y el concepto del bien y el mal dentro de su naturaleza, un retrato de horror idiosincrático… Y lo ha hecho de manera magistral.

Pero sus detractores tampoco tienen argumentos válidos: The Witch es Folk Horror llevado a niveles superlativos, y es Art-House Horror: no aquel que destruye tus nervios o te acelera el ritmo cardiaco por un susto basado en la sorpresa, sino aquel que construye perturbación e incomodidad, el que te roba el aliento con su imaginario y el que que abruma tus sentidos…. la belleza lóbrega de la segunda mitad de la película es algo pocas veces visto en el terror del siglo XXI; es una película sobresaliente en su construcción fílmica: está impecablemente escrita, dirigida, fotografiada, musicalizada y ambientada. Eggers ha dado vida cinematográfica a Goya, a Rubens, a Falero y a Caravaggio… ha creado Cine Barroco.

Esta ópera prima es la representación máxima del cine de arte de terror en esta década: perturbadoramente hermosa, y magistralmente ejecutada… Pueden clavarse o no en decirle Terror, pero lo cierto, es que más allá de su clasificación, estamos ante una de las mejores películas del siglo XXI.

 

 

A destacar también en el cine independiente:

 

* The Autopsy of Jane Doe: sencilla premisa, pero brillantemente ejecutada: la mejor película de terror sobrenatural del año.

* The Wailing: otra joya coreana. Tres horas de terror ómnibus: psicológico, thriller, sobrenatural, de arte, etc., etc.

* High Rise: analogía de la decadencia capitalista reflejada en una sociedad perfecta que pierde poco a poco el control. Otro tipo de terror a manos de la gran promesa del thriller psicológico: Ben Wheatley.

* Tenemos la Carne: cine mexicano surrealista. Si muchos críticos la están odiando, es por sus momentos explícitos y abiertamente provocadores de audiencias, pero hay aquí un realizador mexicano con mucho potencial para el cine bizarro (y un Noé Hernández en la mejor interpretación de su carrera).

* Toni Erdmann: toda Europa está amando esta comedia. Muy divertida y con un gran mensaje, pero tiene demasiado hype de la prensa especializada.

* El Abrazo de la Serpiente: el momento más alto en el cine de arte latinoamericano. Emotivo relato científico, místico y humano en un choque de idiosincrasias.

* Don’t Breathe: el cine de terror independiente está vivo con este gran giro al home invasión.

* Er ist Wieder Da: sarcástica mirada a un supuesto regreso de Hitler a este mundo occidental posmoderno. Divertida, y a la vez un buen reflejo de los actuales gobernantes del mundo.

* Tarde para la Ira: thriller español de venganza brillantemente ejecutado. Se va a llevar todos los Goyas de esta edición.

* El Club: Pablo Larrain es tal vez el mejor director sudamericano del momento: la crudeza de un grupo de hombres de dios incapaces de enfrentar la vileza de sus actos y su monstruosa personalidad.

* 600 Millas Gabriel, hijo de Arturo Ripstein, sale de la producción para dirigir su primer filme y demuestra que el talento va en la sangre con este increíble drama fronterizo.

* 7.19: La Hora del Temblor: claustrofóbica obra de Michel Grau que esta vez explora otro tipo de terror: el del clasismo mexicano en medio del mayor desastre de la CDMX.

 

 

Mención Especial:


Estrellas Errantes

Luis Mariano Bouchot | Hidalgo, México

No podíamos cerrar el top de estaño sin hacer una mención muy especial al increíble trabajo que el cineasta hidalguense Mariano Bouchot ha conseguido con su cortometraje Estrellas Errantes, y que lo hizo llegar hasta el festival de Cannes en su edición 2016. A Bouchot le basta una docena de minutos para reflejar el dolor y la desesperación de las familias de aquellos que han desaparecido en el país; esos que se quedan, y cuyo mayor sufrimiento radica, precisamente, en la incapacidad de cerrar una herida que el sistema mexicano no puede curar. Además de una eficaz puesta por parte de Bouchot que permite retratar todas estas emociones, cabe destacar el trabajo de Gabriela Roel, quien, en la escena medular del corto desarrollada en una sencilla sala de espera, logra transmitir la agonía y la frustración de miles y miles de familias que viven en la incertidumbre… el talento de Mariano ya lo llevó a Cannes, pero sin duda, tiene todo el potencial para que ése sea solo el principio de una gran carrera cinematográfica. No pierdan la oportunidad de comprobarlo, estando al pendiente de los futuros eventos donde el Consejo Estatal de Cultura le esté dando espacio a esta obra de cine hidalguense.

 

Foto: La Jornada
Foto: La Jornada

 

Este fin de semana Roger Waters trajo a la CDMX un concierto gratuito lleno de Rock Progresivo y crítica social, dando lugar a un fenómeno social paradójico entre sus críticos y asistentes. Pero, ¿de verdad es Roger Waters otra cortina de humo distinta a la Trakalosa de Monterrey?

El pasado 15 de septiembre, Enrique Peña Nieto celebraba un grito de independencia lleno de acusaciones de no permitir a la gente da pie entrar al zócalo y llenarlo con acarreados, a fin de que no se hicieran reclamos públicos sobre su administración. También, por segundo año consecutivo, miles de voces críticas acusaron al gobierno federal, pero principalmente a los actos confirmados de entretenimiento para dicho evento, de fomentar la ignorancia racional de la sociedad mexicana, y hacernos olvidar los asuntos urgentes nacionales a ritmo de banda, este año, fue con la Trakalosa de Monterrey.

“Traidores a la patria” rezaban comentarios, memes, y otras publicaciones extremistas que acusaban a estos gruperos de ser parte de un montaje mediático de distracción que evitara transmitir por las pantallas un país dividido por sus problemas políticos y sociales que se han agravado en las últimas semanas. “Conspiradores capitalistas en busca de la obediencia popular, cuyo fin maléfico de existencia no es nada más que ser parte de un plan integral para hundir al individuo común en su propio oscurantismo y sumisión social”.

Sin embargo, cinco días después, el gobierno de la CDMX anunciaba con bombo y platillo la presentación gratuita en el Zócalo de la ciudad del mítico Roger Waters, una de las mentes maestras detrás de la leyenda melómana atemporal que significa Pink Floyd, icono por excelencia de la transgresión musical y social; estandarte de la crítica al capitalismo, a la visión  industrializada de mundo y a la automatización del individuo; haciendo que los feroces críticos de la Trakalosa olvidaran las teorías de la conspiración en contra de “los músicos vendidos traídos por los gobiernos”.

Tampoco fueron pocas las voces que acusaban a los fans de Waters de doble moralistas, y se burlaban en mismas publicaciones digitales de lo que catalogaban como “un discurso convenenciero falto de principios sociales bien sustentados y listos para ser intercambiados por la siguiente tendencia posmoderna del día”.

Entonces, si la premisa básica de la crítica a la Trakalosa era que apoyaron al gobierno en un montaje distractor de los problemas sociales y fomentaron la ignorancia y el egoísmo colectivo, ¿qué hace distinta dicha presentación de hace una semana, a la del ex líder de Pink Floyd de hace dos días? Y la respuesta es: NADA… son exactamente iguales.

(Sin embargo, antes de que crucifiquen este escrito y me acusen de alineado derechista y fanático de la banda, permítanme terminar esta postura):

Claro, los fans de Waters defendieron a capa y espada su postura cambiante, alegando que el británico siempre llena sus conciertos con discursos críticos a los gobiernos del país donde se presenta, que es una activista social y político y que por décadas ha defendido causas que fomentan el bienestar social (lo cual, es necesario apuntar, es cierto). Muchos otros más, en un discurso absolutamente clasista y discriminatorio, se limitaron a centrar su defensa en “porque la Trakalosa hace música de mierda y Waters no” (lo que es lo equiparable a decir “porque yo valgo más como persona que los que no piensan como yo, y por eso yo tengo derechos y ellos no”; y lo cual, es el mismo sustento de movimientos fundamentalistas como el yo decido x la familia… pero eso es tema de otra columna).

Sin embargo, a pesar de que cada postura puede encontrar argumentos perfectamente válidos en favor y en contra, lo cierto es que ninguna de las dos presentaciones significa algo diferente en su papel como entretenimiento para las masas… pero, lo fundamental de este alegato, es que, Ni Waters ni la Trakalosa hicieron absolutamente nada malo.

El papel del gobierno como proveedor de bienestar social, no sólo incluye los beneficios básicos de salud, alimentación, seguridad, vivienda, infraestructura pública, derechos humanos, entre otros: el gobierno como institución, es también responsable de fomentar cultura y entretenimiento, y la participación social de sus individuos. Cierto, tal vez en comparación con las grandes necesidades de México, el entretenimiento y la participación social caigan en un nivel muy bajo de urgencias de cobertura, pero eso no significa que no se deban atender. Así pues, sí es obligación del gobierno destinar recursos para eventos como los dos conciertos analizados.

En el caso específico de la Trakalosa, la celebración del 15 de septiembre es responsabilidad gubernamental y debe destinar recursos para conmemorar y fomentar las fechas patrias y la construcción de la identidad nacional. Además, tal vez las necesidades de protección popular del presidente en turno sean mucho mayores a otras administraciones, pero lo cierto es que desde siempre se han presentado innumerables actos musicales en las celebraciones del zócalo. Los músicos son pagados para esto y para ellos (aun cuando dichos actos podrían tener o no una ideología política especifica que les haga aceptar o rechazar dichas invitaciones), es nada más que una presentación de negocios y de promoción que no tiene nada que ver con la polarización política coyuntural. Al final: el gobierno cumple su responsabilidad de fomento cultural y tradicional, y la banda decide aceptar una oportunidad de alcanzar a miles de personas en una presentación.

Por su parte, Roger Waters está aceptando la invitación a un evento de la misma índole, que cubre las obligaciones gubernamentales de fomento cultural, de fomento a la participación cívica y a su pleno derecho de uso de una plaza pública; Waters, al tener una agenda política personal, evalúa si accede a la invitación de un gobierno a este tipo de eventos. En este caso, es un negocio para él que no choca con su imagen y acepta participar en este concierto; el cual, por cierto, el gobierno de la CDMX ha afirmado que no se paga con impuestos, sino que son corporaciones y particulares los que costean los honorarios del músico, mientras que la ciudad se encarga de la logística y seguridad del evento.

Así, en ambos casos, es otro ganar – ganar en cuestiones de negocios, responsabilidad social y relaciones públicas para el gobierno, los músicos, los patrocinadores y por supuesto, para los fans de ambas agrupaciones que pueden asistir a un evento que, de otra forma, su economía difícilmente les permitiría presenciar.

Por supuesto, no todo es color de rosa en ambos eventos: al final, la participación de una banda tan popular como la Trakalosa permitió llevar a más personas que los hizo distraerse de su realidad precaria a un evento donde existía el riesgo de una protesta social; mientras que Waters va por un target de consumo crítico que también guardó silencio en un fin de semana donde la ideología de este segmento de personas suele ser muy crítica por las fechas conmemorativas en México (y la prueba está en que ni siquiera la mitad de las personas que fueron a Waters el sábado y se llenaron la boca gritando “fuera Peña”, “ni perdón ni olvido” o “nos faltan 43”,  estuvo presente el domingo para conmemorar el 2 de octubre)… sin embargo, a pesar de que ambos eventos pueden ser usados como las famosas cortinas de humo de las que tanto reclamamos su existencia (Shanto Iyengar, ya establecía como efecto Priming de la mass media, la concentración de la imagen pública de una actor político a partir de los eventos efímeros que sucedían en el momento actual, y no en la generalidad de su rendimiento); y a pesar de que las dos administraciones bien pudieron manipular la popularidad de los artistas y usarlos como distractores, ambos casos terminarían siendo una manipulación mediática del gobierno y los medios, mas no de Waters y la Trakalosa.

Lo mismo sucede con otras “cortinas”: ni las telenovelas, ni el fútbol, ni la farándula tienen la culpa de si llegan a ser usados como distractores: la culpa compartida es del círculo vicioso gobierno – medios –  sociedad: tanto de  gobiernos ineficaces que necesitan que la gente no sea crítica; de medios que rehúyen de su responsabilidad de informar para concentrarse en el negocio de entretener;  como de una sociedad cuya ignorancia racional (es decir, el desconocimiento de causas profundas por voluntad propia y no por falta de capacidad intelectual) les hace concentrarse en asuntos de poca relevancia, pero más entretenidos, en vez de preocuparse por los asuntos trascendentes para su propio progreso social.

En resumen: si tú que estás leyendo esto fuiste al zócalo a ver a la Trakalosa o a Roger Waters (¡O si eres tan versátil en la música que fuiste a ambos!), no te sientas mal, estás en tu derecho, es obligación del gobierno proveerte estos momentos, y los músicos sólo quieren hacer música… sólo que, cuando el concierto termine, recuerda que no debes dejar de prestar atención al destino de tu país…

 

 

kingsman

Esto es lo que considero el cine esencial 2015.

Como cada año, cabe aclarar, que:

A) Es un caos armar estas listas debido a la enorme disparidad de las fechas de lanzamiento alrededor del mundo, por lo que en ésta y otras listas que lean, leerán sobre películas de uno o dos años de antigüedad. Éste es el cine que vi en 2015, sin importar si se estrenó en México comercialmente o no. Así que muchas películas las encontrarán próximamente en el cine, otras ya incluso están en Blu-Ray, Netflix o Youtube, y otras tantas, pues, ni idea de si algún día llegarán al país.

Como ejemplo de lo anterior, tomemos el caso de la increíble Snowpiercer, es una película de 2013, que encabezó mi lista del cine esencial de 2014, y en México se estrenó en octubre de 2015, por lo que la verán en muchas listas actuales.

B) Es imposible catalogar y clasificar de la misma manera un Blockbuster, que el cine de autor y producciones independientes; debido a que no se pueden considerar los mismos factores para calificarlos. Así pues, el top está dividido en dos listas:

* De Blockbusters: cine comercial, de gran presupuesto o con apoyo de una distribuidora importante, y que busca principalmente entretener (aunque tenga nivel artístico o de profundidad);

* De cine de autor y/o independiente:
aunque tenga cierto nivel de comercialidad, está hecho con fines artísticos, estéticos, de mandar mensaje o trascender.

Hoy en día es fácil que algunas caigan en ambas divisiones, así que no nos clavemos mucho con ello.

C) Finalmente:

1) Es importante aclarar que este texto está libre de Spoilers. Pero NO respondo por los videos ni comentarios en los mismos que acompañan la descripción de cada película.

2) Debido al ya mencionado problema de las fechas de estreno, también los invito a leer mi lista del 2014, donde encontrarán recomendaciones de algunas otras películas estrenadas comercialmente en 2015.

Y como cada año, ¡gracias por leer esto!

 

Los Blockbusters

7. Spy
Paul Feig | Estados Unidos

Tal vez medio simplona pero efectiva: Melissa McCarthy en su mejor papel, y un genial Jason Statham parodiando prácticamente a todos los personajes que ha interpretado en su carrera. Gusto culpable o no, ésta es la mejor comedia del año.

 

6. Ant-Man
Peyton Reed | Estados Unidos

A pesar de que al final abandonó el proyecto, Edgar Wright dejó su extraordinario toque en el guion y convirtió a un superhéroe poco popular en tal vez la mejor película del universo Marvel. Humor negro, irreverente y un total desenfado y auto parodia del cine de superhéroes.

 

5. The Revenant
Alejandro González Iñárritu | Estados Unidos

Iñárritu y Lubezki regresan sólo un año después y entregan otra joya. A pesar de un par de momentos de humor involuntario, DiCaprio vuelve a hacer méritos para acabar con su maldición de los Oscar. A destacar la increíble y magnifica secuencia inicial.

 

4. Ex Machina
Alex Garland | Reino Unido

Uno de los grandes momentos de la ciencia ficción en los últimos años y en una forma estética, sutil y minimalista. Las emociones humanas y la necesidad de amor como catalizador de la búsqueda de la humanidad en lo artificial. A destacar la consagración e impresionante actuación del guatemalteco Oscar Isaac, como uno de los grandes actores de la actualidad.

 

3. Crimson Peak
Guillermo Del Toro | Estados Unidos

Nadie cuenta historias en el cine como Guillermo Del Toro. Este relato de amor gótico con toques de terror compite con lo mejor de su filmografía y, es sin duda, la más hermosa de todas sus películas. De los mexicanos en Hollywood, tal vez sea al que le falta un Oscar, pero es el único que ya alcanzó un estatus de culto.

 

2. Kingsman: The Secret Service
Matthew Vaughn | Reino Unido

Sorpresivamente, esta cinta basada en un comic resultó ser de lo mejor del cine de acción en el año, y es porque hoy en día tal vez no haya un mejor director en el género para coordinar tomas de acción que Matthew Vaughn. A destacar por supuesto, la salvaje escena de Colin Firth en la iglesia: por mucho, muchísimo, la mejor secuencia del año y de las mejores que he visto. Jamás volveré a oír Freebird de la misma manera. (Pueden ver la escena AQUÍ, pero ojo, que tiene algunos spoilers)

 

1. Mad Max: Fury Road
George Miller | Estados Unidos

No podía ser otra. No es una moda, no es una fiebre que le dio a todos los críticos, cinéfilos y entusiastas del cine: si Mad Max está en prácticamente todas las listas de cine de este año, es simplemente porque este western moderno (tal vez algo que ha encantado a los críticos es su cercanía con el clásico La Diligencia de John Ford) es sin duda, la mejor película comercial del año y uno de los momentos cumbre del cine de acción / ciencia ficción de este siglo. Nadie esperaba que una preproducción tan caótica derivara en semejante obra magna por parte de George Miller. La ambientación distópica / ciberpunk, la puesta en escena, la dirección de arte, las actuaciones, los personajes memorables (Charlize Teron como Imperator Furiosa pasará a ser uno de los iconos feministas y de las grandes guerreras del cine). Es incluso mejor que Road Warrior, la que era considerada la mejor la saga. No hay forma de describir la experiencia de ver Mad Max y no sentirse emocionado.

 

A destacar también en el cine comercial:

 

The Man From U.N.C.L.E. (Guy Ritchie coordina como pocos las secuencias de acción con el soundtrack.)

Sicario (Gran puesta en escena y un Benicio del Toro en una de sus mejores actuaciones.)

Inside Out (No soy tan fan de Pixar, pero esto es de lo mejor que han hecho.)

Shaun the Sheep (La comedia animada del año.)

The Visit (Lo mejor de M. Night Shyamalan en 10 años…)

Black Mass (…y el mejor Depp de esta década.)

Spectre (Digno cierre para el mejor Bond de todos los tiempos.)

Legend (Tom Hardy y los demás.)

The Hateful Eight (Chispazos de lo que hizo grande a Tarantino, pero aún irregular.)

Suffragette (excelente retrato del suceso definitorio que visualizó la lucha de las mujeres inglesas por el voto.)

Avengers: Age of Ultron
John Wick
Mr. Holmes
The Martian
Run All Night

 

 

El Cine Independiente

18. Phoenix (2014)
Christian Petzold | Alemania

Nunca he sido afecto al cine sobre el holocausto, pero este es un giro muy interesante, en un enfoque personal de una historia de amor y traición en partes iguales. Drama que te lleva de la incredulidad y la aversión por las decisiones tomadas, hasta un final tan hermoso como impactante que te deja sin palabras.

 

17. It Follows (2014)
David Robert Mitchell | Estados Unidos

El filme de terror que se ganó a todos los críticos de este año, no se trata sólo de un hype más: ciertamente, It follows es una de la mejores películas de terror de la década, no sólo por su efectivo uso de recursos para provocar miedo más allá del simplón susto por sorpresa, sino sobre todo, por su casi perfecta dirección (con notorias influencias de Gus Van Sant) que la coloca dentro del rubro del cine de arte de terror. No está más arriba en esta lista, porque parece que casi todos obviaron su confuso clímax, y su evidente discurso moralista, sin embargo, será una película de la que se seguirá hablando por mucho tiempo.

 

16. What We Do in the Shadows (2014)
Jemaine Clement, Taika Waititi | Nueva Zelanda

En la mejor tradición del terror / comedia, llega este mockumentary acerca de la vida cotidiana de un grupo de vampiros y sus vicisitudes para sobrevivir a la sociedad posmoderna. Humor negro que nos muestra que, hoy en día, ser un inadaptado social, es prácticamente lo mismo que ser un monstruo de ultratumba.

 

15. 45 Years
Andrew Haigh | Reino Unido

Otro drama sobre el amor en pareja. Una historia no sobrenatural de fantasmas: los del pasado, que son capaces de tambalear toda tu vida como la conoces. A destacar la soberbia actuación de Charlotte Rampling, quien con diálogos mínimos y cotidianos, es capaz de trasmitirte la incomodidad de la historia hasta su abrumador final.

 

14. Goodnight Mommy [Ich Seh, Ich Seh] (2014)
Severin Fiala, Veronika Franz | Austria

Con menos halagos de la crítica, se alza otra película de terror cuyo perturbador desarrollo también la coloca como una de las mejores del género en muchos años. Hermosa puesta en escena y excelentes actuaciones (sobre todo de los niños), uno puede sentir la ansiedad en su cuerpo mientras se va a acercando el esperado e irremediable clímax que te tiene media película preocupado. No volverás a ver a tu madre o a tus hijos de la misma manera.

 

13. Mi Gran Noche
Álex De La Iglesia | España

El nuevo caos de Álex De La Iglesia (en el mejor de los sentidos) es también una de las mejores comedias del año y del director. Con un estilo ya bien definido donde en la parte final de todos sus filmes la anarquía descomunal se apodera de la pantalla, De La Iglesia entrega una sátira del mundo del espectáculo y sus vacíos, burdos y surrealistas mensajes de prosperidad en fechas navideñas. Dentro de lo mejor del filme y del año, está la excelsa actuación del divo Raphael, parodiándose a sí mismo, en un papel memorable.

 

12. Horsehead [Fievre] (2014)
Romain Basset | Francia

Terror onírico: no hay otra forma de describir Horsehead. Otro filme que explota el lado más perturbadoramente estético del cine. Las recurrentes pesadillas de una joven y su búsqueda para entender sus sueños son el pretexto perfecto para ofrecer un gran relato de terror psicológico y una de las direcciones de arte más hermosas del género en mucho tiempo.

 

11. Lost River
Ryan Gosling | Estados Unidos

Realmente nadie esperaba nada del debut como director de Ryan Gosling, pero, a sus 35 años, el canadiense ha escrito y dirigido una gran opera prima mucho mejor que otros directores experimentados. La crisis económica de Estados Unidos y la lucha de una madre soltera que tiene que enfrentar un camino a bizarros inframundos suburbanos para sobrevivir, sirvió como impensable pretexto para crear un gran filme noir, con marcadísimas influencias en su puesta en escena, desarrollo y estética de David Lynch y Dario Argento por igual. Sin duda, Gosling tiene el talento suficiente para construirse una gran carrera como cineasta.

 

10. Musarañas [Sangre de Mi Sangre] (2014)
Juanfer Andrés, Esteban Roel | España

Fue un gran año para el cine de terror. Y tal vez el personaje más aterrador del año se encuentra en la perturbada Montse, la agorafóbica mujer (magistralmente interpretada por Macarena Gómez) que ha visto pasar la vida desde su ventana y cuyo terror por el mundo no es comparable con el horror y resentimiento que yace dentro de ella. Probablemente, la mejor película española de terror de la década.

 

9. La Isla Mínima (2014)
Alberto Rodríguez | España

Cuando el año pasado esta película arrasó en los premios Goya (el equivalente español a los Oscar), se volvió imperante averiguar el porqué. Sus (pocos) críticos negativos la han tachado de una suerte de True Detective. Entonces, si parecerte a una de las mejores series televisivas de los últimos años es tu mayor debilidad, debe haber algo de verdad notable. Así, ante tal expectativa, La Isla Mínima cumple: thriller policiaco que lleva a dos detectives muy diferentes entre sí, pero igual de atormentados, a investigar en una lejana isla una desaparición que parece esconder algo más macabro. Impecablemente actuada, dirigida, escrita, ambientada, fotografiada, y con una tensión constante y creciente. Todos los premios que se llevó, sin duda se los merece.

 

8. Love & Mercy (2014)
Bill Pohlad | Estados Unidos

El retrato en dos etapas de la vida de Brian Wilson, el líder de los Beach Boys, abre el panorama al lado más conmovedor y deprimente de la vida de una leyenda del Rock. Un interesante filme, no sólo por la increíble y artísticamente motivadora historia de la creación del gran clásico Pet Sounds, sino que la historia (basada en la autobiografía de Wilson) es suficientemente intensa, y gracias a la enormes actuaciones de Paul Dano y John Cusack, uno termina por empatizar y admirar más a Brian Wilson. Hermosa película sobre la música y los sacrificios que hacemos por ella.

 

7. Güeros (2014)
Alonso Ruiz Palacios | México

La historia de Tomas y su descubrimiento de la vida, a través de la música heredada por su padre y la bizarrísima vida de su hermano universitario, “El Sombra”, son el telón para que el debutante director Ruiz Palacios desarrolle una Road Movie que termia siendo una entrañable oda de amor en blanco y negro a la Ciudad de México. Inspiradora y divertida por igual, Güeros es la mejor película mexicana del año (de dos años, si consideramos que es de 2014 pero se estrenó hasta 2015), con todo y sus extraños pero hilarantes breaks donde los protagonistas se salen del papel para opinar sobre la película y del cine nacional.

 

6. The Tribe [Plemya] (2014)
Miroslav Slaboshpitsky | Ucrania

El implacable retrato de la vida adolescente en la actualidad, donde la inocencia se ha escapado, no pudo tener mejor representante este año que The Tribe. No sólo por la historia que puede verse reflejada en casi cualquier sociedad de la actualidad, sino porque Myroslav Slaboshpytskiy nos arroja una representación fría y desnuda de la juventud, y lo hace a través de la vida en una escuela para sordomudos, por lo que, la brutal trama y el desarrollo de la historia es interpretado a través de las acciones y señas de los protagonistas. No encontrarán diálogos, ni subtítulos: la cruda visión del posmodernismo golpea de forma perturbadora conforme The Tribe se acerca a su final. Dejándonos un mensaje de que, el salvajismo de la vida nos va alcanzar, en la edad que sea, estemos donde estemos y sin importar qué sea de nosotros…

 

5. Spotlight
Tom McCarthy | Estados Unidos

Sin duda alguna, el verdadero terror, está en al vida diaria. Basada en hechos reales, Spotlight expone los casos de pederastia de la iglesia católica en Boston, EUA, y los niveles inmensurables de corrupción y complicidad que éste alcanzó. El desarrollo de la historia te sumerge tanto como te indigna, en un filme que al mismo tiempo termina siendo una excelente ejemplo del desarrollo del periodismo de investigación. Mención aparte la gran actuación de Mark Ruffalo.

 

4. The Lobster
Yorgos Lanthimos | Irlanda

En una realidad alternativa, las personas no tienen permitido tener una vida que no sea en pareja. La sátira temática de The Lobster es el reflejo social / cultural de la necesidad de los seres humanos de sentirse realizados y aceptados sólo través de las relaciones y el establecimiento social conservador. Envuelto en circunstancias que van desde extravagantes centros de rehabilitación para encontrar parejas, compañeros patéticos, traumados y desesperados, hasta una revolución subterránea en contra de la vida relacional, David (un jodidadmente excepcional Colin Farrell), tras el abrupto final de sus 12 años de matrimonio, se ve, literalmente, obligado a encontrar en 45 días una nueva pareja, o será convertido en un animal. The Lobster es una brillante, hermosa y original comedia / drama donde, al igual que la vida real, el mayor temor social sigue siendo cómo enfrentar la soledad.

 

3. A Girl Walks Home Alone At Night (2014)
Ana Lily Amirpour | Estados Unidos / Irán

¿Cine de arte de terror, en persa, western de vampiros, que refleja la cotidianidad de la juventud de medio oriente, de tintes feministas, basado en un comic, en blanco y negro y con un soundtrack memorable? Parece la panacea cinéfila para un Hípster… sin embargo, lo cierto es que a girl walks home alone at night cumple con todo ello y es un momento realmente notable en el cine de estos últimos años. Hermosa fotografía, a un ritmo que nunca decae, el enfoque bohemio / artístico / lóbrego en la vida secreta de “la chica”, nos inunda de un sentimiento romántico universal y es una de las mejores vueltas de tuerca a la mitología del vampirismo en esta década.

 

2. White God [Fehér Isten] (2014)
Kornél Mundruczó | Hungría

El drama casi cursi de la búsqueda de una niña por su fiel amigo que vemos en la primera parte de esta película, es tal vez la mascarada más grande del cine en el año: muy pronto la pequeña Lili pasa a un segundo término para que, poco a poco se desarrolle la historia de Hagen, nuestro verdadero protagonista, quien dentro de su traumática experiencia de pasar de ser un consentido perro casero a tener que sobrevivir en las calles, encontramos una denuncia social animalista llevada a los extremos donde, incluso en los momentos más explícitos de la película, podremos encontrar una estética brutal. Al finalizar este emocionante / emotivo y extraordinario filme, uno tendría que preguntarse, ¿dónde nace la feroz naturaleza de un ser vivo? ¿Qué especie que camina en el planeta termina siendo más salvaje?

 

1. Relatos Salvajes (2014)
Damián Szifrón | Argentina

Y prácticamente como respuesta a la pregunta anterior, llegó de forma tardía a mis manos este filme latinoamericano que llegó a estar entre los nominados al Oscar del 2014. Seis historias cortas cargadas de humor negro, emoción e intriga cuyo concepto gira, justo como su nombre lo indica, alrededor ese momento crucial en la vida de toda persona en el que la razón se escapa y no queda nada más que la locura y el más primitivo salvajismo humano: en ese punto de inflexión donde ya no hay regreso a la cordura. Cada una de las historias, extraordinariamente actuadas, dirigidas y escritas, está desarrollada con un nivel superlativo que sólo puede llegar a ser superado por la siguiente. El lado más salvaje del ser humano, reprimido por su propia sociedad, encuentra el punto de fuga que nos arranca de un mundo de pretensiones, apariencias y pequeñas agresiones que nos obligamos a tolerar por parte de los traumas de aquellos a nuestro alrededor. No puedo imaginar a alguien que no sea capaz de identificarse, según su propia historia personal, con alguno de los momentos de demencia que nos arroja el director Damián Szifrón y muy dentro de sí mismo pensar: “como quisiera hacer lo mismo…”

Relatos Salvajes no sólo es lo mejor que vi este año, sino que es, seguramente, uno de los mejores filmes argentinos de todos los tiempos…

 

A destacar también en el cine independiente:

 

Nightcrawler (La doble moral de la Mass media representada en la perturbadora actuación de Jake Gyllenhaal).

Clouds of Sils Maria (de Juliette Binoche se esperaba pero, por si alguien aún lo duda, Kristen Stewart también sabe actuar… y muy bien.)

Room (Brie Larson en el papel de su carrera ¿Quién lo diría después de tantas comedias adolescentes?)

Pasolini (Los últimos días del gran transgresor del cine, en una magistral actuación de Willem Dafoe.)

Love (Provocador filme donde las escenas de sexo explícito son sólo el pretexto para desarrollar una gran historia de amor.)

Anomalisa (La mejor película animada del año, en una analogía de la depresión y la soledad.)

Amy (Excelente documental del ascenso y caída de Amy Winehouse, víctima de la fama y los medios.)

A Pigeon Sat on a Branch Reflecting on Existence (De los momentos más extravagantes del cine de arte en este año.)

biografia-de-el-komander

Aquella tarde del jueves 14 de mayo en Chihuahua, México, tres niños y dos niñas entre los 12 y 15 años de edad, decidieron que Christopher Raymundo Márquez, un niño de 6 años, era un buen prospecto para salir de un día aburrido y jugar con él al secuestro… Después de golpes, lapidación, sofocamiento y apuñalamiento, Christopher moría y era enterrado por sus púberes victimarios cerca de un arroyo.

Lejos de convertirse en una nota más en la marea roja – amarillenta que invade los medios (y las calles) de México, la noticia arrancó indignación y conmoción dentro de muchos sectores sociales, siendo combustible para alimentar editoriales en medios convencionales, alternativos, redes y conversaciones casuales entre la sociedad civil. El grado de malicia en los hechos, la frialdad en la intención de cubrir el crimen y principalmente, la edad de los ejecutores, marcó profundamente por unos días el debate sobre el estado actual de la sociedad mexicana.

Nadie puede objetar que este hecho es una muestra abrumadora de nuestra cotidianidad como sociedad. Este tipo de hechos nos impide mirar hacia otro lado y nos obliga a cuestionarnos aquello en lo que nos hemos convertido. Nos encontramos entonces, ante la oportunidad de reflexión a la que atrocidades como éstas nos orillan sin remedio. Y entonces, hicimos lo más plausible y lógico… buscamos a quién echarle la culpa.

Uno podría rastrear a lo largo de la historia posmoderna de las sociedades occidentales muchos ejemplos del famoso chivo expiatorio: aquel que amablemente recibe una bala por el equipo, y tiene que sacrificarse ante el ojo público para cargar con todo el peso de años y años de formación social y cultural carente de valores, ética y civismo; ausente de responsabilidades y educación por parte de un statu quo donde todos jugamos a hacer como que no vemos nada: gobiernos, instituciones, medios, sociedad, familia… porque siempre es más fácil arrojar al fuego ceremonial para aplacar la furia de nuestras culpas, a aquellos participantes sociales más evidentes y descarados, en vez de comenzar a barrer con todo aquello que se pudre en nuestra cosmovisión de sociedad en desarrollo.

Y fue así, un poquito extraña la manera en que llegó, que dimos con la solución: haciendo alarde de constancia histórica en nuestro burdo análisis moral como sociedad, que incontables personas han tomado la vía rápida y encontraron en la cultura de masas la causa de absolutamente todos males: todo es culpa de El Komander…

Durante más de la mitad del siglo XX, los grupos culturales alternativos han utilizado los medios a su alcance, teniendo como principal vehículo las bellas artes y los movimientos de equidad y derechos humanos, para divulgar un mensaje de concientización social en contra de cualquier tipo de manipulación por parte de grupos en el poder. Con mayor o menor fortuna, a través de los años se han formado movimientos que han logrado permear en la conciencia de las generaciones más nóveles con la intención de formar sociedades más críticas a mediano plazo. La efectividad o veracidad de cada uno de estos grupos alternativos puede ser discutible y cuestionada en diversos rubros, pero su existencia ha jugado un papel fundamental en el constante desequilibrio que existe en los contenidos de los medios y su influencia en la formación de la opinión pública.

Pero el arte y los medios de comunicación como vehículos propagandísticos no son un arma exclusiva de grupos transgresores: Adorno y Horkheimer establecieron en su Dialéctica de la ilustración el término “Industrias Culturales” para referirse al uso de la industria del entretenimiento por parte de los gobiernos para influenciar la formación de la opinión pública: “Los estándares habrían surgido en un comienzo de las necesidades de los consumidores, de ahí que fueran aceptados sin oposición. Y, en realidad, es en el círculo de manipulación y de necesidad que la refuerza donde la unidad del sistema se afianza más cada vez”, afirmaban.

Por ello, es que la cultura de masas – esa industria del entretenimiento – juega un papel tan importante en la formación de la identidad de un individuo y una sociedad. Por ello no puede sorprendernos que estemos dispuestos a pelearnos y ofendernos en cualquier foro de expresión electrónico en defensa de nuestros ideales políticos y nuestras creencias religiosas, pero también al respecto de la imagen de marca de nuestro teléfono móvil de preferencia, nuestro equipo de futbol, e incluso, no tenemos mesura alguna en amenazar de muerte a aquellos que critican la vestimenta de nuestro cantante favorito.

Así fue como la dialéctica de la ilustración profetizó la llegada de El Komander, Julión Álvarez, los narcocorridos y anexas. Así es como una sociedad en la pobreza absoluta convierte en idealismos de triunfo al narcotraficante y plastifica nuestras concepciones de éxito, belleza, y valores… Y sin embargo, aun cuando es posible cuestionar cada uno de los elementos que construyen el perfil de los narcocorridos y de El Komander, ellos NO son los culpables: son meras herramientas de un imaginario torcido que todos hemos alimentado.

En mis redes y en mis círculos sociales, no he parado de escuchar / ver / leer alusiones a que son los narco corridos los que han provocado hechos como los de Chihuahua: “si enseñas a tus hijos a escuchar al Komander, no te quejes de la violencia”… juicios condenatorios por parte de los grupos alternativos a mi alrededor que veían venir lo de Christopher porque “la gente estúpida e ignorante sin educación” escucha narcocorridos.

Es complicado ver a una persona caer en la salida fácil del chivo expiatorio, pero resulta aún más doloroso ver a todos aquellos seres alternativos – aquellos que se han mantenido, en menor o mayor medida, críticos y estoicos en sus propias idiosincrasias y en defensa de sus expresiones artísticas ante la avalancha de industrias culturales – llegar a una conclusión tan absurda como todo es culpa de El Komander…

¿Por qué me es más difícil aceptar esta postura por parte de la Contracultura? Simplemente porque los grupos alternativos suelen ser los chivos expiatorios favoritos de la sociedad en general para liberarse de sus responsabilidades morales. Porque uno esperaría un poco más de memoria histórica / sociocultural y un poco menos de intolerancia y prejuicio por parte de aquellos que han sido víctimas de la doble moral del statu quo… y para muestra sólo uno de muchísimos ejemplos:

El 20 de abril de 1999, en la preparatoria Columbine de Littleton, Colorado; EUA, dos estudiantes de 17 y 18 años abrieron fuego en la cafetería de la escuela contra el resto de sus compañeros, asesinaron a 15 personas, hirieron a más de 20, y posteriormente se suicidaron. Es una de las más grandes tragedias en la historia de Estados Unidos, y cambió para siempre la dinámica escolar de la niñez y juventud norteamericana.

Al momento de indagar los motivos, el abandono familiar, la apatía generacional, la depresión desatendida, la indiferencia de actores escolares, el bullying, un sistema de atención psicológica basado casi exclusivamente en medicar a sus pacientes, la incapacidad de todas sus figuras de autoridad y salud de detectar desórdenes mentales, la ineptitud del sistema de justicia en crear antecedentes de actos vandálicos y agresiones, la legislación que permite el acceso casi libre a armamento… nada, absolutamente nada de eso fue la primera instancia condenatoria y fuente de la atrocidad del par de estudiantes… la policía realizó un cateo posterior de las habitaciones de los dos jóvenes y dieron con los grandes culpables: los videojuegos y Marilyn Manson.

En ese entonces, yo tenía misma la edad de los agresores, yo jugaba videojuegos y escuchaba Heavy Metal. Y la indignación de todos aquellos que compartíamos esos intereses fue unánime. Éramos víctimas de un prejuicio estúpido y descabellado. Acusaciones de una sociedad al grado de la desesperación por salvar su propio pellejo y librarse de sus culpas.

Columbine no fue la primera, no fue aislada, ni ha sido la última vil y burda expresión de odio hacia un grupo social: los metaleros hemos sido señalados y discriminados únicamente por la música que nos gusta. Y sin embargo, en una ausencia absoluta de empatía, eso no nos ha impedido señalar, enjuiciar y discriminar de la misma forma.

¿Dónde está entonces la calidad moral? ¿Dónde está la autoridad para exigir en un futuro que no nos estigmaticen por pensar diferente? ¿Dónde está ahora la enérgica llamada a la tolerancia? ¿Qué podemos esperar de aquellos sectores cuyas oportunidades de formación de identidad se limitan meramente a la cultura de masas que las industrias culturales crean a través de los medios, si aquellos que se lazan con la bandera de transgresores, críticos y de mente abierta están cayendo en el mismo juego de odio e intolerancia?

Al final, es solamente un estúpido análisis reduccionista afirmar que El Komander y demás peculiaridades de las industrias culturales causan la descomposición social: que son un mensaje carente de valores para la formación de un individuo social, es cierto, pero NO son la causa de los males sociales… son el resultado de estos: la consecuencia de una sociedad podrida, de una apología al crimen organizado, de una carencia de oportunidades de salir adelante si no es por medio de la ilegalidad, de que vivamos auto engañándonos pensando que estos hechos son obra de personas torcidas e ignorantes; de una falta de valores y formación cívica y ética que no se va a corregir en un par de años, ni en una generación, y que no la va a corregir un solo sector, porque la idolatría a la misoginia, el crimen, la discriminación y el poder económico no se volvieron nuestros sueños huecos de éxito de un día para otro; esto existe porque el sistema lo fomenta, los medios lo permiten, los gobiernos no lo resuelven y nosotros como sociedad de a pie no somos capaces de abrir nuestra mente e impedir que todo lo anterior suceda.

Si vivimos, fomentamos, permitimos y normalizamos la apatía social, la doble moral, la intolerancia, la corrupción y la violencia… la conclusión es sólo una: A Christopher lo matamos todos…