8 de Marzo

En el Día Internacional de las Mujeres, hay que recordar que Hidalgo aún tiene una gran deuda con las mujeres en la entidad y aún estamos lejos de tener verdadera igualdad de género, ya que las mujeres ocupan muy pocos puestos de decisión en el Estado, consideró la diputada federal Simey Olvera.

La legisladora por Actopan subrayó que en la administración estatal, solamente dos mujeres forman parte del gabinete, en tanto que Hidalgo solamente cuenta con 17 presidentas municipales de los 83 municipios con los cuales contamos y solamente una mujer es presidenta de un partido político.

“Si queremos que Hidalgo sea un Estado verdaderamente igualitario, necesitamos que el acceso a la justicia y la libertad para las mujeres sea de hechos, no de palabras. No somos ciudadanas de segunda, somos el motor de este Estado”, dijo la diputada de Morena.

Olvera Bautista se ha pronunciado a favor de la despenalización del aborto tanto en Hidalgo como en México y es una de las primeras diputadas federales de izquierda que acceden al Congreso de la Unión por elección popular.

Materias como despenalización total de la interrupción del embarazo, así como la paridad política efectiva, son dos de los pendientes en el Estado de Hidalgo.

En diciembre del 2016 arrancó en México la primera liga profesional de fútbol jugado por mujeres. Tres años después, siete equipos de primea división se niegan a mantener sus representativos femeniles argumentando que no son rentables y, a pesar de que la presidencia de la Liga MX ha extendido por una temporada más la obligatoriedad del fútbol femenil, algunas voces afirman que este se encuentra en riesgo de desaparecer, luego de que se quitara el tope salarial y varias futbolistas exigieran una mejora en sus ingresos.

Es claro entender por qué las futbolistas piden mejorar sus condiciones salariales. De acuerdo con Global Sports Salaries Survey 2017, las futbolistas mexicanas ganan en promedio 3 mil 500 pesos al mes. Esto es el 4.4 por ciento del salario que ganan sus pares francesas (las mejores pagadas del mundo), y menos del uno por ciento de lo que gana un hombre futbolista profesional en México. Así, mientras un jugador como Oribe Peralta gana más de 46 millones de pesos al año, una jugadora promedio gana poco más de 42 mil pesos anualmente; es decir que, cuando hablamos de la brecha de género en el fútbol profesional en México, hablamos de que un hombre gana 1100 veces más que una mujer.


Cuando hablamos de la brecha de género en el fútbol profesional en México, hablamos de que un hombre gana 1100 veces más que una mujer.

Le pedí su opinión sobre esto a la destacada periodista deportiva, Marion Reimers, quien afirma que deben ponerse sobre la mesa los derechos laborales de las mujeres futbolistas profesionales:

“Muchas de las condiciones laborales de las jugadoras dependen del mismo club y de la importancia que le han dado al fútbol femenil. Queda claro que la distancia es bastante respecto de lo que perciben sus contrapartes masculinos. No es una justificación, pero también es una liga bastante nueva que poco a poco debe ganarse su lugar. Pero esta visibilización sirve también para poner sobre la mesa los derechos laborales de las futbolistas como lo ha hecho Macarena Sánchez en Argentina y recientemente las futbolistas de Colombia.

Reimers –nombrada por la revista Forbes una de las 100 mujeres más poderosas de México–, recalca como paradigma de la lucha por mejores condiciones laborales de las mujeres en el fútbol, los casos de la futbolista argentina Macarena Sánchez, quien demandó a su club y a la Federación Argentina de Fútbol por despido injustificado luego de que pidiera una mejora salarial (en un país donde el fútbol femenino sigue siendo amateur), y de las deportistas colombianas Isabella Echeverri y Melissa Ortíz, quienes denunciaron amenazas por denunciar en redes sociales las precarias condiciones de trabajo de las futbolistas en Colombia, en un caso que incluye abuso sexual por parte de entrenadores a futbolistas menores de edad y, ante el escándalo, los directivos colombianos han apostado por la misma estrategia que sus pares mexicanos: mejor cerrar la liga, antes que reconocer los derechos de las mujeres que se dedican al fútbol.

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El mejor trabajo del mundo.

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Que las acciones de las mujeres incidan en políticas públicas y determinaciones de parte de quienes proponen leyes en este país: Reimers

De modo que la periodista de la cadena Fox Sports , Marion Reimers, precisa que deberán de adecuarse las leyes en México para mejorar las condiciones de trabajo de las mujeres futbolistas y alcanzar la igualdad de derechos:

“Lo que sí sería importante es que la Asociación Mexicana de Futbolistas Profesionales incluya mucho más en sus acciones a las mujeres, que tengan vocales, que sean más y que exista una voluntad periodística por parte de los medios de comunicación, no únicamente los especializados, de indagar más en el tema; pero, a su vez, de proponer nuevas reglamentaciones por parte de la liga y que esta no sea solamente una voluntad de los clubes sino que esté marcado por el reglamento de la Liga MX y de la Federación Mexicana de Fútbol y que ésto incida en políticas públicas y determinaciones de parte de quienes proponen leyes en este país”.

Una brecha de 114 años

Para Reimers, la existencia de una liga profesional de fútbol de mujeres significa, no solamente la diversificación de un deporte-espectáculo, sino la oportunidad para que muchas mujeres encuentren su destino laboral dedicándose profesionalmente a este deporte. Entre ellas se encuentran futbolistas, claro, pero también entrenadoras, administradoras de empresas deportivas, preparadoras físicas, árbitras, periodistas, creadoras de contenido, empresarias de todo tipo.

“Considero que el aporte de la liga femenil es grande situándonos en el plano deportivo. Les significa a muchas mujeres del pais un horizonte profesional que previamente no existía . El día de hoy poder aspirar a ser futbolista profesional y dedicarse al deporte. Tal vez no con las condiciones que presenta en este momento la liga, pero sí le puede significar un trampolín a muchas jugadoras para poder emigrar a ligas mucho más poderosas”.

Además, Reimers destaca que la liga femenil de fútbol ha ayudado a cambiar la representación de las mujeres en el ámbito público:

El fútbol
es un deporte construido por hombres, para otros hombres y para hablar de lo que hacen otros hombres.

“Es muy importante que dentro de la narrativa de los medios de comunicación nos insertemos las mujeres. Digo esto porque el deporte forma parte de la vida pública, además de ser en el plano político, en el plano cultural, en el plano de identidades, un megáfono de la sociedad. El tener mujeres poderosas, exitosas, deportistas en el plano del discurso público tiene qué ser, no quiero decir obligatorio, pero sí fundamental porque sino estaríamos viendo el mundo con un sólo ojo”.

Y si al cabo de tres años de existencia, la liga profesional de fútbol femenil creada por la Federación Mexicana de Fútbol, no ha rendido los éxitos económicos que se esperan, se debe a que existe una desigualdad histórica con relación a sus pares masculinos. De hecho, apunta Reimers, existe una brecha de más de 100 años. Explica:

“Hay muchas áreas de oportunidad, es una liga muy joven. Es una liga que tiene sus limitaciones. Y tiene sus limitaciones porque es un deporte construido por hombres, para otros hombres y para hablar de lo que hacen otros hombres, cuando hemos ignorado que el fútbol femenil estuvo prohibido por la FIFA durante casi 60 años; que hay un retraso de 114 años respecto del fútbol varonil en México, y todas estas clases de vicisitudes no se toman en cuenta”.

No obstante sus contratiempos, los partidos de fútbol femenil han roto records de asistencia a los estadios. La final del segundo semestre del año 2018 entre los equipos Monterrey y Tigres, convocó a más de 51 mil personas al estadio del equipo regiomontano, lo que significó una nueva marca de asistencia a nivel mundial, según ESPN. El anterior hito pertenecía, de hecho, a la final anterior entre Guadalajara y Pachuca, a la cual se dieron cita 32 mil asistentes. Entonces, ¿de qué hablan los hombres, dueños de los clubes, cuando afirman que este deporte no es rentable?


El argumento de que ellas primero se tienen que ganar un lugar para que después se invierta me parece ridículo: Reimers

Para Marion Reimers, el fútbol femenil significa “el surgimiento de uno de los negocios más importantes del siglo XX y del siglo XXI que es el deporte espectáculo”

“En ese sentido, para quienes les interesa el negocio creo que tendrían que hacer uso de sus grandes habilidades porque el fútbol femenil es un poco como el mito de Sísifo: se ha construido, se ha reconstruido, se ha destruido, se ha reconstruido, y me parece que eso también por la falta de voluntad política, empresarial, de marketing, de influencias y de muchas otras ramas en las cuales los hombres han detentado el poder. Es para mi un comparativo muy interesante con el de los jóvenes que no encuentran trabajo porque se les pide experiencia, pero no pueden adquirir experiencia si no se les da trabajo; es lo mismo con el fútbol femenil. El argumento de que ellas primero se tienen que ganar un lugar para que después se invierta me parece ridículo, porque para que un negocio prospere tiene que existir una inversión previa.”