. El asesinato de la activista y trabajadora sexual Fernanda Lavalle debe responsabilizar a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial de Hidalgo a hacer leyes , reformas y reglamentos que protegan la vida, la libertad y los derechos de la población Lésbico, Gay, Transgénero, Transexual, Trasvesti e Intersexual hidalguense.

Pachuca, Hgo., México (Agencia Desde Abajo).- El asesinato de Fernanda Lavalle, activista mujer transgénero y trabajadora sexual de Hidalgo, es una evidencia de la homofobia y transfobia persistentes en esta entidad.

En las exequias de la integrante de Transgénero Hidalgo, su presidenta, Karen Quintero Jiménez, exigió a la Procuraduría de Justicia del Estado indagar a fondo y dar con los responsables del asesinato de Lavalle, de quien su cadáver fue encontrado amordazado y con dos tiros de bala en la cabeza, en lo que significa el primer asesinato transfóbico y homofóbico perpetrado en este Estado, según el conocimiento de la organización.

Quintero, junto con más de 10 organizaciones de la sociedad civil con quienes integra la Red Unida de OSC de la entidad, puntualizó que el asesinato de la activista y trabajadora sexual Fernanda Lavalle debe responsabilizar a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial de Hidalgo a hacer leyes, reformas y reglamentos que protegan la vida, la libertad y los derechos de la población Lésbico, Gay, Transgénero, Transexual, Trasvesti e Intersexual hidalguense.

“Se van a poner las pilas o qué van a hacer? ¿Van a archivar las averiguaciones?”, emplazó la activista a las autoridades judiciales, dado que en agosto del 2009, otra integrante de Transgénero Hidalgo fue baleada desde un auto en movimiento sin que la procuraduría diera, a la fecha, informe efectivo sobre el responsable; y más aún, asignando el intento de homicidio a la mesa de averiguaciones por “robos”

“No vamos a permitir que esto siga sucediendo. No nos van a amedrentar. Ni una más. Somos seres humanos y tenemos derechos a nuestra vida. No pesa el nombre, por eso no hacen nada”, condenó Karen Quintero.

A decir de la presidenta de Transgénero Hidalgo, las agresiones tienen relación con la negligencia con la que han actuado los Ayuntamientos conurbados de Pachuca y Mineral de la Reforma sobre una justa reubicación de las trabajadoras sexuales trans, pues es lugar donde se ubican desde hace cuatro años, a la vera del distribuidor vial “11 de julio” y bulverad Colosio, ha demostrado ser un riesgo mortal; situación que no sucedía en los 15 años posteriores cuando ejercían su labor justo en una de las calles del Centro Histórico de la capital hidalguense.

“No ha habido convenio, plática de una buena reubicación porque no ha habido respuesta del Ayuntamiento de Mineral de la Reforma”, dijo la activista, a propósito, a pesar –señaló-, de que por parte de la organización han existido propuestas de una justa reubicación que las libre de ser agredidas con saña homofóbica.

Fernanda Lavalle hacia las veces de dirigente, junto con Quintero Jiménez, de la organización. Con 28 años de edad y oriunda de Zihuatanejo, Guerrero, fue asesinada en el curso de su labor como trabajadora sexual.

“Odian a las personas transexuales, porque no lo puedo ver como otra cosa. Todas estamos en riesgo por ejercer el trabajo sexual”, puntualizó Karen Quintero.

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